CJNG enfrenta riesgo de fragmentación tras posible caída de 'El Mencho'
CJNG en riesgo de fragmentación tras caída de 'El Mencho'

La estructura descentralizada del CJNG lo coloca al borde de la fragmentación

El Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG) enfrenta un riesgo tangible de fragmentación tras el abatimiento de su líder histórico, Nemesio Oseguera Cervantes, conocido como "El Mencho". A diferencia de otras organizaciones criminales más centralizadas, el CJNG opera como un conjunto de células con considerable independencia, lo que podría desencadenar una ruptura violenta en el proceso sucesorio.

El modelo de franquicias: fortaleza y debilidad

La expansión territorial del CJNG se basó en un esquema de franquicias que incorporó bandas criminales preexistentes en cada región. En lugar de conquistar territorios por la fuerza, el cártel buscaba grupos locales con conocimiento del terreno y conexiones establecidas, ofreciéndoles recursos económicos, armamento y participación en negocios ilícitos a cambio de adoptar la marca CJNG.

Este modelo permitió un crecimiento acelerado pero también generó lógicas regionales muy propias que responden a las tradiciones de las bandas incorporadas. La organización también absorbió remanentes de otros cárteles debilitados, como los Zetas y los Caballeros Templarios, aumentando aún más su diversidad interna.

Liderazgos regionales con amplia autonomía

La vasta extensión territorial del CJNG hizo imposible que una sola persona supervisara todas las operaciones. Nemesio Oseguera delegó actividades en jefes regionales y estos a su vez en jefes de plaza, creando una estructura similar a la de imperios históricos que dependían de gobernadores o virreyes con amplios poderes.

Estos líderes regionales cuentan con:

  • Recursos económicos propios
  • Armamento y personal
  • Relaciones establecidas con autoridades locales
  • Conocimiento profundo de sus territorios

Control territorial y corrupción institucional

El modelo de negocio del CJNG se sustenta en el control territorial mediante la cooptación de municipios, no solo en aspectos económicos y sociales, sino también a través de la corrupción de autoridades y cuerpos de seguridad. Estas relaciones duraderas entre células locales y funcionarios corruptos podrían facilitar rupturas con la estructura central del cártel.

Escenarios de fragmentación y posibles sucesores

El secretario de Seguridad y Protección Ciudadana, Omar García Harfuch, ha mencionado que el gobierno vigila a cuatro personajes que podrían aspirar al liderazgo del CJNG. Entre los nombres que destacan en medios especializados se encuentran:

  1. Juan Carlos Valencia González
  2. Audias Flores Silva
  3. Gonzalo Mendoza Gaytán
  4. Ricardo Ruiz Velasco
  5. Heraclio Guerrero Martínez

Un análisis de fuentes periodísticas identificó 29 liderazgos regionales conocidos distribuidos en 22 entidades federativas, aunque esta cifra podría ser mayor considerando personajes no públicos y cambios territoriales constantes.

Riesgo de violencia y desafíos para el gobierno

Cualquiera de estos líderes regionales podría convertirse en fuente de violencia durante el proceso sucesorio. El gobierno federal deberá mantener un seguimiento puntual de cualquier indicio de brotes violentos regionales para implementar medidas de contención que minimicen las afectaciones a la población civil.

La fragmentación del CJNG podría manifestarse en diferentes intensidades, desde desacuerdos entre pocos liderazgos hasta una ruptura masiva que divida la organización en varias facciones independientes. La capacidad de respuesta gubernamental será crucial para determinar el impacto final de esta posible reconfiguración del panorama criminal en México.