Sheinbaum desde Sinaloa: Un reclamo directo a Estados Unidos por la captura de 'El Mayo'
Durante su visita reciente a Sinaloa, la presidenta Claudia Sheinbaum volvió a abordar un episodio crítico que desencadenó una guerra interna en el cártel de Sinaloa y puso fin a la llamada Pax Narca, un periodo de relativa calma que contaba con la aprobación tácita del entonces presidente Andrés Manuel López Obrador. Este evento se refiere a la traición perpetrada el 25 de julio de 2024 por los hijos de Joaquín El Chapo Guzmán contra Ismael El Mayo Zambada, cofundador del cártel junto con su padre, lo que resultó en su sometimiento y traslado a Estados Unidos en un vuelo furtivo con matrícula clonada.
El impacto devastador de la venganza entre facciones
Desde que comenzó la venganza de los mayitos contra los chapitos en septiembre de 2024, las consecuencias han sido catastróficas en Sinaloa. Las cifras oficiales reportan un saldo de 2,892 homicidios, 3,346 desaparecidos, casi 10,000 vehículos robados y 170 personas abatidas en esta entidad. Sheinbaum, en línea con declaraciones previas realizadas al asumir la presidencia y a fines del año pasado, insistió durante su visita que el gobierno de Estados Unidos no ha proporcionado información completa sobre la detención de Zambada por agentes de la DEA y el FBI en un pequeño aeropuerto de Nuevo México.
La conexión entre la detención y el estallido de violencia
La presidenta reiteró que la violencia desatada en Sinaloa desde septiembre de 2024 se debe directamente a esta detención. Con este nuevo reclamo, que incluyó un reconocimiento público al cuestionado gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, surge la preocupación de que esto pueda escalar la tensión en la relación bilateral México-Estados Unidos en materia de combate al narcotráfico. Esto ocurre tras el reciente reconocimiento al gobierno mexicano por el abatimiento de Nemesio Oseguera Cervantes, El Mencho, fundador del Cártel Jalisco Nueva Generación, el 22 de febrero.
La sombra de la 'Pax Narca' y las acusaciones de injerencia
Detrás de este reproche subyace la convicción, compartida con su antecesor López Obrador, de que agencias antidrogas estadounidenses actuaron a espaldas del entonces presidente mexicano, lo que se considera ilegal e inaceptable por violar la soberanía nacional. Sin embargo, también es cierto que AMLO optó por la Pax Narca, una estrategia que evitaba perseguir a capos como Zambada con la falsa premisa de prevenir violencia, pero que en realidad erosionaba al Estado. La infiltración del cártel en el gobierno de Sinaloa quedó en evidencia cuando la Fiscalía estatal intentó ocultar el asesinato de Gabino Cué durante la misma reunión en que se sometió a El Mayo.
Al insistir en que la violencia en Sinaloa se origina en esta detención no informada, Sheinbaum parece añorar indirectamente la Pax Narca, que duró años en la región pero debilitó las instituciones. Este caso resalta los desafíos persistentes en la lucha contra el narcotráfico y la compleja dinámica entre México y Estados Unidos, donde la falta de transparencia y la injerencia extranjera continúan siendo puntos de fricción.
