Grupos vulnerables en México enfrentan creciente amenaza de fraude digital impulsado por inteligencia artificial
En el panorama digital actual, los grupos vulnerables se encuentran en una posición de alto riesgo ante el fraude en línea y los ciberataques sofisticados por inteligencia artificial. Según datos recientes, en México se reportaron aproximadamente seis millones de fraudes digitales en 2024, mientras que casi cinco mil denuncias por ciberacoso sexual contra menores fueron registradas en un periodo de poco más de dos años. Esta situación subraya la urgencia de abordar la protección de sectores como adultos mayores, personas sin alfabetización digital y menores de edad.
Menores de edad: alta exposición en un entorno digital sin supervisión
La problemática adquiere una dimensión crítica en el caso de los menores de edad. Aunque suelen demostrar habilidades avanzadas en el uso de dispositivos, la ausencia de supervisión adecuada los expone a amenazas como el grooming, donde un adulto suplanta la identidad de otro menor para generar confianza con fines delictivos, además del ciberacoso y la exposición a contenido inapropiado. La Encuesta Nacional sobre Disponibilidad y Uso de Tecnologías de la Información en los Hogares (ENDUTIH) 2023 revela que el 82.3% de la población de entre 6 y 17 años utilizó internet en los tres meses previos al levantamiento, equivalente a unos 21.9 millones de menores. Además, el 62.3% fue usuario de redes sociales, es decir, alrededor de 16.6 millones.
Por su parte, el Sistema Nacional de Protección Integral de Niñas, Niños y Adolescentes reportó que entre mayo de 2022 y julio de 2024 se registraron 4,966 denuncias por grooming y ciberacoso sexual contra menores a nivel nacional, de las cuales 381 carpetas de investigación fueron judicializadas. Las principales víctimas son niñas y adolescentes mujeres de entre 0 y 17 años, lo que evidencia la gravedad del fenómeno.
Inteligencia artificial: sofisticación y aumento en ciberataques
Iván Ramos, Field CTO para Latinoamérica de F5, alertó sobre el impacto creciente del robo de identidad, el phishing personalizado y el grooming en estos sectores de la población. Explicó que la inteligencia artificial ha reducido la barrera de entrada para los ciberdelincuentes, permitiéndoles crear ataques más creíbles, personalizados y difíciles de detectar. “No solo han aumentado en volumen, sino también en sofisticación. Los atacantes dejaron de enfocarse exclusivamente en infraestructuras tradicionales y ahora atacan aplicaciones y APIs, que constituyen el núcleo de la economía digital”, señaló Ramos.
Entre los riesgos más frecuentes identificó:
- Robo de identidad
- Fraude digital
- Phishing altamente personalizado, potenciado por IA
- Abuso de aplicaciones e interfaces de programación (APIs)
En muchos casos, las amenazas ya no se dirigen directamente a las personas, sino que explotan la confianza depositada en aplicaciones financieras, educativas o de entretenimiento, lo que complica aún más la detección y prevención.
Educación digital como herramienta clave para la prevención
Si bien en México existen marcos normativos como la Ley Federal de Protección de Datos Personales y el Código Penal Federal, Ramos consideró que la velocidad del desarrollo tecnológico supera la capacidad de actualización regulatoria. Desde la perspectiva de F5, la educación digital representa la principal herramienta preventiva y puede mitigar hasta el 90% de los riesgos en el entorno digital.
La compañía recomienda:
- Fomentar la capacitación continua en todas las edades
- Fortalecer la protección integral de aplicaciones y APIs
- Garantizar la resiliencia de los servicios digitales
“La seguridad no debe entenderse como una barrera, sino como un habilitador de la vida digital. Proteger a los grupos más vulnerables requiere una acción coordinada entre gobiernos, empresas, instituciones educativas y familias”, concluyó Ramos. Este enfoque colaborativo es esencial para enfrentar los desafíos crecientes en un mundo digital cada vez más complejo y peligroso.