Artemis II: El desafío más crítico de la misión en su regreso a la Tierra
La misión Artemis II de la NASA no solo se prepara para su histórico regreso a nuestro planeta, sino que enfrenta el momento más desafiante de toda la expedición: el reingreso a la atmósfera terrestre. En una entrevista exclusiva para A las nueve con Uno, el Dr. Gustavo Medina Tanco, director del proyecto Colmena y jefe del laboratorio de instrumentación espacial del Instituto de Ciencias Nucleares de la UNAM, detalló los riesgos inherentes a este viaje de vuelta.
El amerizaje está programado aproximadamente para las 18:07 horas, tiempo del centro de México. Sin embargo, antes de ese instante crucial, una serie de maniobras precisas resultan determinantes para el éxito de la misión.
Reingreso a máxima velocidad: calor extremo y sin margen de error
Según el especialista, el regreso no es simplemente "volver"; implica atravesar la atmósfera a velocidades que rondan los 40,000 kilómetros por hora. Durante este proceso, la cápsula Orion enfrenta una fricción capaz de generar temperaturas que superan los mil grados Celsius, poniendo a prueba cada componente de la nave.
A diferencia del lanzamiento, donde existe un sistema de emergencia, en este regreso a la Tierra, Artemis II no debe tener margen de error. El Dr. Medina Tanco advierte que el momento más delicado se concentra en la última hora y media del descenso, cuando la nave debe ejecutar con precisión una serie de pasos críticos.
El ángulo de entrada: una línea delgada entre el éxito y la catástrofe
Uno de los factores más críticos, según el Dr. Tanco, es el ángulo de entrada. La nave no puede entrar ni demasiado directo ni demasiado superficial. Un ángulo incorrecto podría tener consecuencias devastadoras:
- Una entrada muy pronunciada podría provocar un sobrecalentamiento extremo que comprometa la estructura de la cápsula.
- Una trayectoria demasiado "rasante" podría hacer que la nave rebote en la atmósfera y se pierda en el espacio.
Este cálculo milimétrico se realiza minutos antes del reingreso, cuando Orion ya viaja a velocidades comparables a cruzar de Ciudad de México a Pachuca en segundos.
El escudo térmico de Orion: la preocupación central de la NASA
Durante la entrevista, Francisco Villalobos, reportero de Unotv.com, destacó que, además del ángulo, otro elemento mantiene la atención de la NASA: el escudo térmico de la cápsula. Esto se debe a que, durante su sobrevuelo, la nave registró daños en este sistema cuando algunos fragmentos se desprendieron tras un reingreso previo.
A diferencia del Programa Apolo, donde el escudo estaba compuesto por cientos de miles de pequeñas piezas colocadas manualmente, Orion utiliza bloques más grandes y en menor cantidad. Esto reduce los tiempos de fabricación, pero también cambia la dinámica de resistencia ante el calor extremo.
Tanto el Dr. Medina Tanco como especialistas de la NASA subrayaron que no es necesario que se desprenda completamente una pieza; basta con que se abra una brecha para que gases o plasma a temperaturas extremadamente altas ingresen a la nave.
Temperaturas, velocidad y presión: una combinación crítica
Durante el reingreso, Orion se convertirá en una de las naves tripuladas más rápidas en penetrar la atmósfera terrestre, superando incluso a misiones históricas. Se estima que alcanzará velocidades superiores a 30 veces la velocidad del sonido durante algunos segundos, mientras soporta fuerzas de gravedad intensas.
En este proceso, el escudo térmico enfrenta temperaturas capaces de debilitar incluso materiales como el titanio en cuestión de segundos. La fase completa de entrada atmosférica durará alrededor de 16 minutos, incluyendo un periodo sin comunicación con la Tierra.
Posteriormente, vendrá la apertura de paracaídas a gran velocidad, primero para estabilizar la cápsula y luego para reducir su descenso antes de tocar el océano Pacífico. En este momento, la nave Orion realiza su tercera maniobra de corrección de trayectoria de regreso a la Tierra.



