Estafadores aprovechan inteligencia artificial para extorsionar a dueños de mascotas desaparecidas
Los casos de fraude vinculados a mascotas extraviadas y el uso de herramientas de inteligencia artificial están experimentando un preocupante incremento en territorio mexicano. Al menos tres entidades federativas han reportado esquemas delictivos donde criminales manipulan imágenes digitales y se valen de la angustia emocional de los propietarios para obtener ganancias ilícitas.
Modalidad fraudulenta se extiende por múltiples regiones
El incidente más reciente fue documentado el pasado 4 de abril en la Ciudad de México, donde residentes alertaron sobre una nueva técnica que ya circula activamente en plataformas de redes sociales. Sin embargo, esta situación no constituye un hecho aislado, ya que en otras jurisdicciones se han registrado prácticas similares con diversos grados de sofisticación tecnológica.
Así operan los delincuentes en la capital del país
En la Ciudad de México, los estafadores monitorean meticulosamente publicaciones sobre animales domésticos desaparecidos para recolectar números telefónicos de contacto. Posteriormente, se comunican con las víctimas simulando ser integrantes de la Brigada de Vigilancia Animal perteneciente a la Secretaría de Seguridad Ciudadana. Para generar confianza, envían fotografías creadas mediante inteligencia artificial que muestran un supuesto rescate del ejemplar y afirman que se encuentra bajo custodia en un refugio temporal.
La fase siguiente implica solicitar un depósito monetario para cubrir gastos de transporte, pero una vez recibidos los fondos, los criminales desaparecen completamente sin devolver la mascota a su legítimo dueño.
Patrones similares en Puebla y Yucatán
Durante el mes de marzo, la Fundación Patitas Enlodadas, con sede en Puebla, denunció una serie de casos análogos. En esta entidad, el método delictivo también se sustenta en imágenes generadas por inteligencia artificial, donde los delincuentes distribuyen fotografías desde múltiples perspectivas para aparentar autenticidad, aunque frecuentemente presentan errores visuales sutiles para ojos entrenados.
Los estafadores se hacen pasar por rescatistas profesionales, veterinarios o miembros de asociaciones protectoras, argumentando que no pueden entregar el animal sin antes cubrir conceptos como transporte o atención médica especializada. Cuando las víctimas solicitan evidencias más contundentes, como transmisiones de video en tiempo real, los criminales evaden sistemáticamente estas peticiones o cesan toda comunicación.
En Yucatán, los delincuentes capturan fotografías originales de mascotas desaparecidas publicadas en redes sociales y las modifican mediante herramientas de IA para insertarlas en escenarios alternativos como viviendas, automóviles o áreas ajardinadas. Posteriormente, construyen narrativas urgentes para presionar psicológicamente a los propietarios y exigir transferencias electrónicas bajo pretextos como combustible, cuidados temporales o gastos logísticos. Tras recibir el dinero, interrumpen abruptamente todo contacto.
Recomendaciones de seguridad para la ciudadanía
Ante este escenario creciente, las autoridades y organizaciones especializadas recomiendan:
- No realizar depósitos monetarios sin verificar exhaustivamente la información proporcionada
- Solicitar pruebas de vida en tiempo real mediante videollamadas o fotografías con referencias temporales específicas
- Acudir directamente a instancias oficiales o asociaciones certificadas para validar cualquier comunicación sospechosa
- Reportar inmediatamente cualquier intento de extorsión a las autoridades competentes
Esta nueva modalidad delictiva representa un desafío significativo para las fuerzas de seguridad, requiriendo mayor capacitación tecnológica y protocolos especializados para combatir el uso malicioso de herramientas de inteligencia artificial en actividades fraudulentas.



