Documental 'Cuadernos de La Habana' redescubre la labor diplomática de Gilberto Bosques en Cuba
Documental revela labor de Gilberto Bosques en Cuba

Documental 'Cuadernos de La Habana' ilumina la desconocida etapa cubana de Gilberto Bosques

El embajador de México en Cuba, Miguel Díaz Reynoso, originario de Guadalajara, Jalisco, y nacido en 1952, dirige el documental Cuadernos de La Habana. Gilberto Bosques en Cuba, una producción mexicana en colaboración con la UNAM, programada para 2025. Junto con la investigadora Elke Ziehl Loera, Díaz Reynoso ha profundizado en la vida de Gilberto Bosques Saldívar, enfocándose especialmente en sus años como embajador en Cuba, un período históricamente opacado por su heroica labor durante la Segunda Guerra Mundial.

La figura de Gilberto Bosques: de héroe de guerra a diplomático en Cuba

Gilberto Bosques Saldívar, nacido en Chiautla de Tapia, Puebla, el 20 de julio de 1892, y fallecido en la Ciudad de México el 4 de julio de 1995, es ampliamente reconocido por su gestión como cónsul en Marsella, Francia, durante la ocupación nazi. En ese cargo, salvó a miles de perseguidos por el nazismo y el franquismo, otorgando visas y refugio. Sin embargo, su trabajo posterior en Cuba había permanecido en la sombra hasta que el embajador Díaz Reynoso, con su investigación, lo ha "redescubierto", presentándolo en este documental como un ejemplo de diplomacia ética.

Trayectoria temprana y compromiso revolucionario

La vida de Bosques estuvo marcada por el activismo desde joven. A los 18 años, participó en el levantamiento de Aquiles Serdán contra la dictadura de Porfirio Díaz. Durante el régimen de Victoriano Huerta en 1913, lideró movimientos estudiantiles y magisteriales en oposición. En 1914, se unió a los "Voluntarios de San Carlos" para defender Veracruz durante la invasión estadounidense, antes de regresar a la Ciudad de México para titularse como profesor y unirse a las filas de Venustiano Carranza.

Posteriormente, Bosques organizó la Nueva Escuela de la Revolución en 1916 y fue clave en el Primer Congreso Pedagógico Nacional en Tlaxcala. En 1921, asumió como secretario general del Gobierno de Puebla, y más tarde fue diputado federal en dos periodos, oponiéndose a figuras como Álvaro Obregón y apoyando a Lázaro Cárdenas.

Servicio exterior y heroísmo en la Segunda Guerra Mundial

Propuesto por Luis Enrique Erro y Juan Andreu Almazán, Bosques ingresó al Servicio Exterior en 1939, siendo nombrado cónsul general en París por el presidente Cárdenas. Ante la invasión alemana, trasladó el consulado a Marsella, en la zona de Vichy, donde, siguiendo instrucciones de México, emitió visas para refugiados españoles del franquismo. Alquiló dos castillos para albergar a 850 perseguidos políticos y 500 niños y mujeres, ofreciéndoles nacionalidad mexicana.

Amplió su ayuda a antinazis y antifascistas, incluyendo a comunistas, y concedió 400 visas a judíos a pesar de las restricciones mexicanas. Tras la ruptura de relaciones con Vichy, la Gestapo ocupó el consulado, y Bosques fue hecho prisionero de guerra. Liberado en un canje en 1944, regresó a México siendo recibido por miles de refugiados en la estación Buenavista.

Embajada en Cuba y legado redescubierto

Después de la guerra, Bosques sirvió como embajador en Portugal, Finlandia, Suecia y, de 1953 a 1964, en Cuba. Este último período, que abarcó los gobiernos de Fulgencio Batista y la Revolución Cubana liderada por Fidel Castro, es el núcleo del documental de Díaz Reynoso. La investigación incluyó revisiones del Archivo Histórico Diplomático de la SRE y entrevistas a figuras como Cuauhtémoc Cárdenas y comandantes cubanos Ramiro Valdés Menéndez y Enio Leyva Fuentes.

Díaz Reynoso, con su experiencia como agregado cultural y embajador en Cuba desde 2019, aporta un conocimiento profundo de la política y cultura cubana, posicionándolo como el ideal para narrar esta historia. El documental retrata a Bosques como un diplomático que usó su cargo con ética y humanidad, fortaleciendo la amistad México-Cuba en tiempos de división global.

Conclusión: un legado de solidaridad y dignidad

Cuadernos de La Habana no solo rescata la labor cubana de Bosques, sino que lo presenta como un símbolo de diplomacia basada en valores como libertad, justicia y solidaridad. En un mundo fracturado, su compromiso con la soberanía y el diálogo reafirma la imagen de México como nación solidaria, dejando un legado perdurable en la historia del servicio exterior mexicano.