Francia devuelve a Costa de Marfil el tambor sagrado Djidji Ayôkwé tras un siglo de ausencia
En un acto simbólico y de gran relevancia histórica, las autoridades francesas han procedido a la restitución del tambor parlante Djidji Ayôkwé a Costa de Marfil. Este instrumento, considerado sagrado y de profundo valor cultural, fue robado durante la época colonial francesa hace aproximadamente un siglo, marcando un hito en los esfuerzos de devolución de patrimonio cultural africano.
Un instrumento con funciones rituales y comunicativas
El Djidji Ayôkwé, con unas dimensiones impresionantes de tres metros de longitud y un peso de 430 kilogramos, desempeñaba un papel crucial en la sociedad marfileña. No solo se utilizaba para la transmisión de mensajes rituales en ceremonias tradicionales, sino que también servía como medio de alerta para los aldeanos en situaciones críticas, como durante las operaciones de reclutamiento forzado o alistamiento militar. Su función como "tambor parlante" lo convertía en un elemento vital para la comunicación y la cohesión social en las comunidades locales.
Ceremonia histórica en París
La devolución se formalizó en una emotiva ceremonia celebrada en el museo del Quai Branly-Jacques Chirac en París, donde la ministra de Cultura francesa, Rachida Dati, y su homóloga marfileña, Françoise Remarck, firmaron el acta de transferencia de propiedad. Dati describió el acto como "un momento histórico tanto para Francia como para Costa de Marfil", subrayando la importancia de este gesto en el contexto de las relaciones bilaterales y la reconciliación cultural.
Por su parte, Remarck expresó una profunda emoción ante el regreso de este símbolo, declarando: "Toda Costa de Marfil está preparada para recibirlo. Es un regreso que nos conmueve profundamente, ya que este tambor por fin vuelve a su tierra". La pieza será expuesta próximamente en el Museo de las Civilizaciones de Costa de Marfil, donde se espera que atraiga a visitantes y estudiosos interesados en la rica herencia cultural del país.
Antecedentes y contexto de la restitución
El tambor Djidji Ayôkwé fue incautado por las autoridades coloniales francesas en 1916 y trasladado a Francia en 1929, donde permaneció durante décadas. Costa de Marfil presentó oficialmente su solicitud de restitución en 2019, iniciando un proceso que culminó con esta devolución. Este objeto es el primero de una lista de 148 obras que el país africano ha solicitado a Francia y a otros Estados, reflejando un esfuerzo más amplio por recuperar su patrimonio cultural disperso en el extranjero.
La restitución del Djidji Ayôkwé no solo representa un acto de justicia histórica, sino que también sienta un precedente importante en el ámbito de la devolución de bienes culturales a sus países de origen. Este movimiento se enmarca en un contexto global donde cada vez más naciones exigen la repatriación de objetos saqueados durante periodos coloniales, promoviendo así el respeto y la preservación de las identidades culturales.