Descubren claves históricas en códices de Tetepilco tras restauración del INAH
En un evento cultural de gran relevancia, expertos del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) dieron a conocer los hallazgos y la publicación facsimilar de tres códices pictográficos de San Andrés Tetepilco, presentados en la 47 edición de la Feria Internacional del Libro del Palacio de Minería (FILPM). Estos documentos, revelados al público en marzo de 2024, permanecieron ocultos durante más de 400 años, resguardados por generaciones en la familia Gómez de este pueblo originario de la Ciudad de México.
Detalles de los códices restaurados
El etnohistoriador Rodrigo Martínez Baracs, investigador de la Dirección de Estudios Históricos del INAH, explicó que el INAH adquirió los códices en 2023. El primero es un códice cartográfico que probablemente ilustra la fundación del Altépetl de Culhuacán por chichimecas alrededor de 1047, incluyendo representaciones de Coatlinchan y Azcapotzalco en la Triple Alianza.
El segundo códice funciona como un inventario de los bienes de la iglesia de San Andrés Tetepilco, enumerando instrumentos musicales, objetos religiosos y una escultura del santo patrono. El tercero, conocido como la Tira de Tetepilco, consta de 20 láminas que narran año tras año la historia de Tenochtitlan desde su fundación en 1300 hasta 1603, registrando principalmente la entronización y muerte de los tlatoanis, con eventos clave como la guerra de Axayácatl contra Tlatelolco en 1473.
Significado histórico y exclusión de Tlatelolco
Martínez Baracs destacó que estos códices excluyen deliberadamente a Tlatelolco de la narrativa histórica, reflejando la vitalidad política, cultural y religiosa de Tetepilco, un pueblo poco conocido que sufrió epidemias en el siglo XVI pero se vio influenciado por el crecimiento de Tenochtitlan. La Tira de Tetepilco se considera una continuación de la Tira de la Peregrinación, abarcando desde la fundación de Tenochtitlan en adelante, con láminas impactantes que muestran contrastes entre mundos prehispánicos y coloniales.
En particular, la lámina 10 representa la entronización de Motecuhzoma Xocoyotzin en 1502 junto a la mortaja de Ahuizotl, incluyendo una estilización de Hernán Cortés. La lámina 11, que cubre de 1520 a 1529, es descrita como la más dramática, documentando la matanza en el Templo Mayor, la muerte de Motecuhzoma y el gobierno de Cuitlahuatzin, con cambios en la disposición de glifos para acomodar más eventos.
Proceso de restauración y hallazgos técnicos
La arqueóloga y restauradora Marie Vander Meeren, quien lideró la restauración, detalló que los trabajos requirieron dos años de estudios previos, incluyendo análisis de pigmentos, colores y fibras en colaboración con el laboratorio LANCIC de la UNAM. El códice de inventario fue el más complejo debido a su deterioro y fragilidad, aun después de la estabilización.
Los estudios confirmaron que la manufactura del papel sigue una tradición prehispánica, similar a otros documentos de amate, y los colores predominantes—rojo de cochinilla, amarillo vegetal, azul y negro de carbón—son de origen indígena, con mínima presencia de tinta ferrogálica colonial. Aunque la exhibición pública no es inmediata, los facsímiles y estudios permiten el acceso a este patrimonio, quedando pendiente un análisis de fibras con la UAM.