El universo creativo de Nicolás Echevarría sale a la luz en publicación especial
El reconocido cineasta mexicano Nicolás Echevarría desvela por primera vez su faceta como artista visual a través de la publicación Cabeza de Vaca. El cuaderno, un volumen que compila más de 100 obras gráficas inéditas que sirvieron como base conceptual para su aclamada película estrenada en 1991.
Un tesoro gráfico revelado
La obra, que será presentada oficialmente el próximo 26 de febrero en el Centro Cultural de España en México, incluye una extraordinaria colección de bocetos, acuarelas, collages y pinturas que el director creó durante ocho años de intenso trabajo preparatorio. Este material nunca antes visto ofrece una ventana única al proceso creativo detrás de una de las películas más importantes del cine mexicano contemporáneo.
"Cada vez que tengo en manos una nueva película, elaboro un libro gráfico que me sirve de guía", explica Echevarría en entrevista exclusiva. "Es un método que me ha funcionado durante décadas, así que compro un cuaderno y empiezo a escribir, coleccionar tarjetas postales relacionadas con el tema, recortar párrafos de libros, hacer dibujos y anotaciones sin una estructura determinada".
El proceso creativo desglosado
El volumen no solo contiene las obras gráficas, sino que también incluye textos de destacadas figuras como el escritor Álvaro Mutis y el crítico Nicolás Ruiz Berruecos, además de un Blu-ray de la película completa. Durante la presentación, participarán el diseñador Alejandro Magallanes, la especialista Laura Alderete y el propio Echevarría, quien compartirá detalles íntimos sobre su metodología artística.
La película Cabeza de Vaca, con guion del escritor Guillermo Sheridan, se inspiró en el libro Naufragios del explorador español Alvar Núñez Cabeza de Vaca, que relata el dramático naufragio de la expedición de Pánfilo de Narváez y la extraordinaria transformación del personaje principal de tesorero real a prisionero y finalmente chamán indígena.
Un viaje visual sin precedentes
"La idea era hacer una guía para visualizar escenas, el vestuario y las locaciones", revela el cineasta sobre su proceso. "Muchas veces hago viajes previos para ubicar locaciones, tomo fotos, voy pegando las imágenes en el cuaderno y voy creando la atmósfera que busco en la película. La ventaja en Cabeza de Vaca es que el personaje se enfrentó con un grupo de indígenas que no se sabe quiénes eran, al igual que los pueblos y lugares, y eso me dio la libertad de crear un mundo de encuentro, sin ninguna referencia y hacerlo como en una especie de sueño".
El director confiesa que inicialmente consideró filmar la vida de Gonzalo Guerrero, el español que llegó en 1511 a las costas de Yucatán y Quintana Roo, se integró a la cultura maya y murió peleando contra sus compatriotas. Sin embargo, la historia de Cabeza de Vaca resultó más atractiva por su épico recorrido desde Tampa, Florida, hasta Culiacán, Sinaloa.
Colaboración y creatividad compartida
El proceso de diseño del vestuario fue particularmente colaborativo. "Nos enriquecíamos mutuamente con Tolita y María Figueroa", recuerda Echevarría. "Ellas empezaron a entregarme propuestas; yo las recibía, las incluía en el cuaderno, pero las intervenía, les agregaba dibujos e integraba personajes y locaciones. Y ya en el estudio de las Figueroa hicimos todas las pruebas de maquillaje, en donde aparece por ahí Diego Luna de niño".
El cineasta expresa su deseo de que el libro sea apreciado independientemente de la película: "Quisiera que el libro fuera independiente de la película. Es mi fantasía. Que no tengas que ver la cinta para apreciar el libro, porque finalmente los diseños que hay en el cuaderno muchos se realizaron y otros no, así que la idea que tenía de la película es distinta a la que resultó, pues es difícil pasar de un cuaderno a un rodaje".
Un legado para nuevas generaciones
Aunque confiesa que ya no puede ver su propia película después de tantas revisiones, a Echevarría le interesa especialmente "ver la reacción de la gente joven que no había nacido cuando hice la cinta". Esta publicación representa no solo un documento histórico del cine mexicano, sino también un testimonio del meticuloso proceso creativo detrás de una obra cinematográfica que marcó un hito en la representación del encuentro entre dos mundos.
La presentación de Cabeza de Vaca. El cuaderno ocurrirá precisamente cuando se cumplen cuatro décadas del inicio del proyecto cinematográfico, ofreciendo a estudiosos, cinéfilos y amantes del arte una oportunidad única de adentrarse en la mente creativa de uno de los directores más importantes de México.