Barítono mexicano Eduardo Martínez brilla en Italia bajo la tutela del maestro Riccardo Muti
El joven barítono mexicano Eduardo Martínez, originario de Los Cabos y nacido en 2002, está consolidando su carrera en el exigente circuito operístico italiano. Desde hace cuatro años, Martínez reside en Italia y actualmente participa en el montaje de la ópera Macbeth de Giuseppe Verdi en el prestigioso Teatro Regio Torino.
Una experiencia transformadora con un maestro legendario
Durante las últimas tres semanas, Martínez ha tenido el privilegio de trabajar bajo la dirección del renombrado maestro Riccardo Muti, considerado uno de los últimos grandes exponentes de la tradición clásica europea. "Han sido tres semanas intensas", confiesa el barítono en entrevista telefónica desde Italia. "Hay una gran diferencia entre maestros como Muti y muchos otros directores famosos".
Martínez destaca que, a pesar de su inmenso prestigio, Muti no llega simplemente a dirigir como ocurre con muchos directores que, por sus apretadas agendas, van de un lado a otro. "Él es una persona a quien le gusta tomarse el tiempo para preparar a la orquesta, a los cantantes, al coro", explica el artista mexicano.
El meticuloso método de trabajo de Muti
El barítono revela que lo que más le sorprendió fue el profundo respeto de Muti hacia las intenciones originales de Verdi, combinado con su búsqueda constante de una interpretación limpia y expresiva. "Verdi era un hombre de teatro y Muti nos decía: '¡Hay que recitar cantando!'", recuerda Martínez.
Una de las lecciones más valiosas que aprendió del maestro italiano fue la importancia de comprender profundamente el texto que se está cantando, un desafío particularmente significativo para quienes no tienen el italiano como lengua materna. "También aprendí cómo explicaba a los músicos qué pasa en cada momento de la ópera", añade el barítono.
El equilibrio entre orquesta y cantantes
Martínez enfatiza el cuidado especial que Muti dedica al balance entre la orquesta y los cantantes, un aspecto que considera fundamental pero que rara vez se logra en producciones contemporáneas. "Lo que hace el maestro Muti aquí sería muy difícil hacerlo en Alemania o en otros países", señala el cantante, refiriéndose a las limitaciones de tiempo y presupuesto que caracterizan muchas producciones modernas.
El barítono contrasta el enfoque paciente de Muti con el ritmo acelerado que predomina actualmente en la industria operística. "En Alemania muchas veces no tenemos ensayos con vestuario, porque todo pasa demasiado rápido", explica, destacando cómo esta falta de preparación afecta negativamente el equilibrio sonoro.
Consolidación en el circuito operístico italiano
Eduardo Martínez llegó a Italia el 12 de enero de 2022, y estos cuatro años en Europa han transformado completamente su perspectiva artística. "Han sido cuatro años en que la visión ha ido cambiando un poco respecto al inicio", reconoce el barítono, quien ahora se ha establecido como un profesional respetado en importantes teatros italianos.
Actualmente interpreta el papel del Siervo en Macbeth, con funciones que continuarán los días 1, 3 y 7 de marzo. Pero su agenda no se detiene ahí: próximamente trabajará en la ópera infantil Il Piccolo Principe, participará en I Puritani como cóver de sir Riccardo Forth, volverá a interpretar a Dandini en La Cenerentola y actuará como Sciarrone en Tosca.
Un sueño milanés en el horizonte
Cuando se le pregunta sobre sus aspiraciones futuras, Martínez no duda en expresar su mayor ambición profesional: "Italia me fascina y uno de mis más grandes sueños es cantar en La Scala, de Milán". Esta declaración refleja no solo sus aspiraciones personales, sino también el nivel de excelencia que ha alcanzado trabajando junto a figuras de la talla de Riccardo Muti.
El barítono concluye reflexionando sobre la rareza de encontrar directores del calibre de Muti en la actualidad, especialmente en una época caracterizada por la velocidad y lo desechable. "Es interesante trabajar con una persona como él, así que me siento muy afortunado de esta experiencia", afirma Martínez, quien ya había colaborado previamente con el maestro en La fanciulla del West hace dos años.
