Bratty reinventa su sonido: Abandona el bedroom pop para explorar nuevos horizontes musicales
Bratty sale de su zona de confort en nuevo disco

Bratty se reinventa: Deja atrás el bedroom pop para un sonido más experimental

El panorama musical mexicano está siendo testigo de una transformación significativa impulsada por Bratty, la máxima exponente del bedroom pop en el país, quien ahora decide abandonar su zona de confort para embarcarse en una búsqueda artística más audaz. Con su próximo disco, la artista sinaloense explora nuevas dimensiones sonoras, líricas y visuales, marcando un punto de inflexión en su carrera.

"Siempre quiero +": Un eje central sobre ambición y vacío emocional

El nuevo sencillo "Siempre quiero +" funciona como el corazón conceptual de este proyecto. Bratty utiliza esta canción para diseccionar la ambición material y el vacío emocional que frecuentemente acompañan al crecimiento profesional en la industria musical. En entrevista exclusiva, la cantante explica:

"Me gusta porque habla de esa parte de mi ego que no está conforme con nada y que busca llenar vacíos con cosas materiales pensando que eso es el éxito, cuando en realidad son pensamientos que vienen de un lugar oscuro. Habla de la ambición, pero también de la inseguridad de no saber si vas a lograr tus metas."

Un proceso creativo invertido: Del diseño visual a la composición musical

Contrario a su método habitual, Bratty inició este proyecto desde el concepto visual. La artista revela que todo partió de un isotipo de una carita con una estrella, lo que la llevó a desarrollar primero el diseño gráfico antes de abordar la música. Este enfoque inusual la condujo a:

  • Viajar a otros países para colaborar con productores internacionales
  • Experimentar con sonidos electrónicos y digitales
  • Integrar elementos que complementan su base tradicional de guitarras, bajo y batería

"Fue totalmente de fluir. Sabía que quería experimentar con elementos nuevos, como sonidos más electrónicos o 'de compu', para evolucionar lo que ya venía haciendo. No sabía exactamente de qué iba a escribir, solo tenía en mente una estrella roja de cuatro picos y sobre eso fui construyendo", confiesa la compositora.

Madurez lírica: Más allá del desamor juvenil

Este nuevo capítulo en la carrera de Bratty se caracteriza por una evolución temática significativa. Mientras sus trabajos anteriores se centraban principalmente en el desamor juvenil, ahora aborda cuestiones más complejas como:

  1. La gestión del ego en el entorno artístico
  2. La presión que genera la fama en la era digital
  3. La responsabilidad social al hablar sobre salud mental

La artista reflexiona sobre este último punto: "He aprendido a encontrar un equilibrio. Soy consciente de que hay una responsabilidad indirecta porque lo que digo influencia a quien me escucha, pero no dejo que eso perjudique mi proceso creativo. Mientras hable con respeto y no afecte a nadie, me siento libre de decir las cosas a mi forma."

Redefiniendo el éxito: De lo material a lo emocional

En esta etapa de su vida, Bratty ha desarrollado una perspectiva más matizada sobre lo que significa el éxito. Para la cantante, la felicidad cotidiana ha tomado precedencia sobre los logros materiales:

"Para mí, el éxito es ser feliz con lo que ya tienes. Poder disfrutar de los pequeños logros diarios que a veces pasan desapercibidos. El éxito es poder sostenerme por mí misma, tener un techo, a mi perro sano y una pareja sana. Sentir esa plenitud de valorar lo que ya está en mi vida."

Gestión de la crítica y conexión con su audiencia

Bratty también aborda cómo maneja la interacción con críticos y seguidores en redes sociales. La artista utiliza el humor y la autenticidad para representar las dificultades reales de la vida artística:

"Es una forma de representar cosas que me pasan en la vida real pero de forma actuada y cómica. Es contenido digerible para compartir que no todo es color de rosa cuando eres artista. Ahí hablo de lidiar con los haters o con ese 'fan-hater' que te quiere pero que no le gusta lo nuevo que haces."

Con este nuevo proyecto, Bratty no solo está evolucionando musicalmente, sino que está estableciendo un diálogo más honesto y vulnerable con una generación que demanda autenticidad en la música que consume. Su disco promete ofrecer una visión madura y crítica sobre lo que significa ser una estrella en la era digital, donde la única competencia válida es consigo misma.