Milo J: De la presión del éxito a la sanación con 'La vida era más corta'
Milo J transforma presión en sanación musical

Milo J: La transformación personal detrás del éxito musical

En el mundo del espectáculo, frecuentemente se idealiza a los artistas como figuras inmunes al desgaste emocional, seres que navegan el éxito sin complicaciones. Sin embargo, la realidad suele ser muy diferente, como lo demuestra la experiencia del compositor y cantante argentino Milo J, quien a sus 18 años ya ha enfrentado las profundas presiones de la industria musical.

El peso de las expectativas a temprana edad

"Hubo una gira de la que no recuerdo nada. En la gira de 111 fui a muchos shows en arenas grandes y no me acuerdo de nada, o muy poco", confesó el artista durante una entrevista exclusiva en la Ciudad de México. Esta revelación ilustra vívidamente cómo la intensidad de su carrera temprana —que comenzó a los 17 años— lo llevó a un estado de desconexión emocional.

El joven músico describe un período particularmente difícil entre finales de 2023 y principios de 2024, cuando se encontraba obsesionado con la música folclórica pero experimentaba una crisis personal significativa. "Estaba pasando algo conmigo en lo personal. Era un poco esta necesidad de disfrutar del aquí, del ahora, del presente", explicó Milo J, destacando su lucha por encontrar significado en medio del frenesí profesional.

'La vida era más corta': Un salvavidas creativo

Su más reciente producción discográfica, titulada precisamente 'La vida era más corta', emergió como un mecanismo de supervivencia durante este turbulento período. "Siento que este disco me ayudó a sanar en ese sentido", afirmó el artista, quien reconoció haber necesitado terapia para manejar las demandas que sobrepasaban su salud mental.

Durante la entrevista, que contó con la presencia de su madre como testigo silenciosa de su transformación, Milo J detalló: "Yo sentía que la vida es corta porque pasaron tres años en los que hice un montón de cosas y siento que no disfruté nada". Esta reflexión impulsó un cambio fundamental en su enfoque vital y creativo.

Reconexión con raíces y paisajes interiores

El proceso de creación del álbum se convirtió en un viaje de redescubrimiento personal y artístico. "Fue bastante intuitivo todo, era más vivirlo de forma natural y divertirnos", describió el músico sobre el enfoque libre de prejuicios que adoptó. El resultado es una mezcla ecléctica que incorpora desde flautas de pan y jaranas hasta tango, bossa nova y samba, con colaboraciones que van desde Silvio Rodríguez hasta Trueno.

Un elemento crucial en este proceso sanador fue su retiro a Santiago del Estero, provincia argentina donde posee una casa que le proporciona "una paz incomparable". Estos paisajes físicos y emocionales —caracterizados por lagos, arquitectura delicada y naturaleza exuberante— se filtraron directamente en las composiciones del disco.

Letras como diálogo interno y mensaje generacional

Las canciones de 'La vida era más corta' funcionan como odas personales y mensajes universales. En temas como 'Niño', el artista se dirige a sí mismo y a su audiencia con versos como "Niño, haz las paces con la vida". "Quise decirle a ese pibe, que puedo ser yo o cualquiera, que no se ciegue por el contexto, sino que tenga esperanza", explicó sobre esta canción que originalmente surgió como un mensaje paternal.

Milo J enfatizó que "toda canción mía es una oda a mí mismo, siempre", subrayando la necesidad personal de que cada mensaje lo interpele primero a él antes de llegar al público. Este proceso poético, aunque íntimo, ha resonado profundamente con audiencias latinoamericanas que se identifican con sus exploraciones sobre la infancia, el amor, las costumbres y la identidad regional.

Nuevos horizontes y pasiones paralelas

Con una perspectiva renovada, el artista se prepara para su próxima gira latinoamericana, que incluirá una presentación en el Palacio de los Deportes de la Ciudad de México el 6 de junio. Paralelamente, desarrolla nuevos proyectos musicales y mantiene su rol como patrocinador oficial del Deportivo Morón, equipo de la Primera Nacional argentina, demostrando que el fútbol sigue siendo su segunda gran pasión.

El viaje de Milo J ilustra poderosamente cómo el éxito temprano puede convertirse en una carga abrumadora, pero también cómo el arte puede servir como puente hacia la sanación emocional. Su historia resuena especialmente entre jóvenes artistas y audiencias que enfrentan presiones similares en entornos creativos cada vez más demandantes.