Agustín Gómez no es en El Ángel de la Independencia ni caminando por Masaryk, la calle más ostentosa de la Ciudad de México, donde el argentino Mateo Palacios, nombre real de Trueno, disfruta pasear en México. Él prefirió, por una parte, las luchas, pero más aún las micheladas en Tepito.
Una experiencia de barrio
“Me encantó, me encantó. Como en casa me sentí, ¿viste? Todos los artistas me decían: ‘No, tienes que ir a Tepito, tienes que conocer el barrio’. Y siempre vine por shows y cosas, que uno en una gira viene, toca y se va al otro día a Guadalajara, después a Monterrey, no tiene tiempo. Y esta vez tuve tiempo y dije: ‘Bueno, es el momento para conocer el barrio’, y me encantó”, contó a Excélsior.
Y es que ahí nació, en el barrio de La Boca en la Comuna 4. Ahí conoció de la mano de su padre la música, las batallas de freestyle y la cultura en general del hip hop. Ahora es famoso, ya probó las mieles del mainstream, y no pensó en ambicionar más, sino lo contrario: volver a esas raíces para su cuarto disco, Turr4zo, para contarle al público que él no ha dejado de ser ese pibito de barrio que soñaba un día con ser referente.
Un homenaje a sus orígenes
“Quería hacerle su homenaje al barrio, al hip hop, a Argentina, a la música, al rock and roll, al folclor, al tango. Creo que todo lo que yo soy está dentro de este disco y es la primera vez que hago algo para mí”, agregó.
Además, por qué no hacerlo ahora que las calles de Tepito se llenan de turistas, de gente de estratos sociales altos; si los barrios se gentrifican, si hasta la cumbia se gentrifica, proceso donde algo popular atrae a público de un mayor poder adquisitivo. El barrio está de moda, ya no se ve como lo malo, ahora es algo que a todos les llama la atención y Trueno se da cuenta de ello.
“Yo siento que antes la gente estaba medio cegada. Las clases altas denigraban mucho a las clases bajas, pero después festejaban los goles de los jugadores de la selección que vienen todos de barrios humildes. Entonces había algo que no conectaba ahí. En el barrio está el talento, la gente con hambre, la gente que quiere triunfar, la humildad, la lealtad. También hay cosas horribles, claro, todos somos conscientes de eso, pero la gente se va dando cuenta de que el 10 de su selección o de su club favorito viene de pelearla desde abajo, ahora celebra sin tapujos”, explicó Trueno.
Reconocimientos y autenticidad
Él, por ejemplo, ha ganado premios Latin Grammy en 2024: triunfó en la categoría Mejor Fusión/Interpretación Urbana por su tema Tranky Funky; y en 2025: se coronó en la categoría Mejor Canción de Rap/Hip Hop por su sencillo Fresh. De pronto la gente lo trataba distinto, pero no, él no es eso, él no es sólo su música y en el álbum Turr4zo precisamente da cuenta de ello. Trueno es Gardel, un tango con mate por la mañana, Cerati cantando a Buenos Aires, o Facundo Cabral en No soy de aquí ni soy de allá; el dulce de leche y los fines de semana en la Bombonera con asado; sí, como todos.
“Está bueno respetar a todos por igual, sea famoso o no. Era algo que me daba bronca a mí: cómo me trataban antes y cómo cambia la percepción de alguien cuando tiene fama. Si venimos todos del mismo lugar. Entonces trato de defender eso, más allá de los números o la audiencia que haya conseguido. Mostrar que llegué acá por disciplina y por el pecho que le puse, y que siempre voy a representar al mismo sector”, dijo.
“Me empecé a hacer conocido en mi país y veía cómo cambiaba la manera en que te trataban en el centro, en el subte, en cualquier lugar. Entonces hago fuerza para representar a los pibes que son como yo, para que vean que somos iguales, que yo soy uno más. Si no me hubiese tocado esto, sería igual que ahora. Y la gente también se va dando cuenta de que no todo es como te lo muestra la televisión o como se decía antiguamente. El barrio tiene su parte linda también”, subrayó.
Influencias y colaboraciones
En el disco los samples de Spinetta también caben, junto a los de Damas Gratis o Wachiturros. Hay algo en común con otros artistas: la mayoría están mirando sus raíces, su identidad, sus orígenes, y levantan la bandera con orgullo. Trueno hoy lo hace, Milo J también con un disco lleno de folclor, o Bad Bunny con salsa, o Cazzu con cumbia, o Quevedo con merengue; es algo de “adentro”, explicó Trueno, pero al final, como decía Cabral, al parecer lo que a uno le pasa le está sucediendo al mundo.
“Yo siento que es algo bueno. Capaz hubo una saturación del género urbano, del reggaetón y del pop. No sólo para los artistas, también para los oyentes. La gente se aburre de escuchar siempre lo mismo. Y lo que más único te hace es representar de dónde eres. Para mí, lo más mexicano es la música regional, la cumbia, la norteña. Cuando un argentino escucha eso dice: ‘Uy, qué mexicano es esto’. Y creo que les pasa igual a ustedes cuando escuchan tango, folclore o rock argentino. Eso nos diferencia más y nos da más versatilidad en la música. Y México fue uno de los países que más impulsó eso”, reflexionó.
Próximos conciertos
¿Viene con Gorillaz al Corona Capital? Ahora le toca girar con Gorillaz, primero en el estadio del Tottenham en Londres, luego incluso hasta en Japón; después, como siempre, habrá espacio para México donde apenas en marzo se presentó en el marco del Vive Latino. Monterrey, Guadalajara y la capital podrán verlo nuevamente a partir del 21 de noviembre.
“Hay varias cosas que me conectan con México. Primero, que me conocen desde muy chiquito. Yo vengo acá desde los 14 años. Entonces hay público que me vio batallar, crecer, sacar mi primer disco, el segundo, pasar de shows chicos al Palacio de los Deportes. En todos mis discos, México siempre está en el top 3 de países que más escuchan mi música. A veces pelea el top 1 y hasta supera a Argentina. Están muy presentes conmigo. Entonces, para mí, México tiene muchísima importancia. Siempre que hago un tour no puede faltar México y siempre que saco un disco tengo que venir acá a contarlo, porque son de mis públicos más fieles”.
El pibe colaboró con Damon Albarn y Proof para la rola The Manifesto, pero por el momento las 14 rolas de Turr4zo lo tienen on fire.



