Mundial 2026: Nueva York y Nueva Jersey cancelan Fan Fest oficial para la Final por costos y política
Nueva York y Nueva Jersey cancelan Fan Fest para final del Mundial 2026

Mundial 2026: Nueva York y Nueva Jersey se quedan sin Fan Fest oficial para la Final y todo el torneo

La región que albergará la final de la Copa Mundial de la FIFA 2026 en el Estadio MetLife ha cancelado su Fan Fest oficial a solo cuatro meses del inicio del torneo, generando un vacío simbólico en el corazón del espectáculo futbolístico global. Esta decisión abre un intenso debate sobre el costo real de organizar la fiesta mundial que exige la FIFA y marca un giro significativo en la planificación del evento.

Giro político y cambio de estrategia

La cancelación llegó tras un cambio de gobierno estatal en Nueva Jersey, donde la gobernadora Mikie Sherrill impulsó un redireccionamiento de recursos. En lugar del gran evento central planeado originalmente en el Parque Estatal Liberty con vista a la Estatua de la Libertad y al skyline de Manhattan, se anunció un fondo de cinco millones de dólares para pequeñas celebraciones comunitarias distribuidas por todo el estado.

"El objetivo es llevar el Mundial a todos los rincones de Nueva Jersey", explicó el portavoz estatal Steve Sigmund. "Trabajaremos en estrecha colaboración con la Autoridad de Desarrollo Económico de Nueva Jersey y el comité anfitrión para desarrollar este programa, esperando que los habitantes disfruten de experiencias inolvidables en todo el estado".

Factores económicos detrás de la decisión

Detrás de esta medida aparecen consideraciones financieras de peso. Fuentes citadas por The Athletic indican que los costos de seguridad para un Fan Fest en grandes mercados urbanos pueden superar un millón de dólares diarios. El contrato revisado de la FIFA exige que las ciudades cubran los gastos de organización, seguridad, servicios médicos y protección contra incendios, mientras que la federación retiene ingresos por entradas, patrocinios y estacionamiento.

El alcalde de Jersey City, Nathaniel Styer, respaldó la cancelación argumentando que "no existía forma viable y rentable de gestionar decenas de miles de aficionados sin afectar el acceso de los residentes al parque". El comité anfitrión confirmó reembolsos para quienes habían comprado entradas, con Ticketmaster previniendo devoluciones en 14 a 21 días.

Alternativas y fenómeno nacional

Nueva York planea alternativas no oficiales, incluyendo una zona para aficionados en el Rockefeller Center del 4 al 19 de julio en colaboración con Telemundo, y la transformación del Centro Nacional de Tenis Billie Jean King en un espacio con capacidad para 10,000 personas para algunos partidos de fase de grupos, con entrada de 10 dólares.

Este fenómeno no es exclusivo de la región de Nueva York-Nueva Jersey. En el Área de la Bahía, la sede de San Francisco estudia reducir festividades oficiales tras recibir partidos de fase de grupos sin selecciones de gran mercado. Otras ciudades planean Fan Fests concentradas en menos días, alejándose del requisito inicial de la FIFA de eventos gratuitos durante todo el torneo.

Señales de alerta comercial

La semana pasada se reveló otro signo preocupante cuando McDonald's, patrocinador oficial de la FIFA, rechazó su opción de vender comida en los Fan Fests del torneo. La empresa había evaluado ofrecer un menú limitado con helados y productos básicos, pero finalmente decidió no participar, aunque mantendrá presencia en escenarios principales.

Este vacío comercial abre oportunidades para negocios locales, pero también evidencia que el modelo de negocio de los Fan Fests pierde atractivo incluso para socios globales. Los contratos actuales impiden que las ciudades autoricen a rivales directos de los patrocinadores oficiales.

Impacto y perspectivas

La cancelación del Fan Fest en la región de la final deja una postal inesperada para el Mundial más grande de la historia, que tendrá su partido cumbre sin la gran plaza pública que se había convertido en símbolo del torneo moderno. Ocho partidos del torneo se jugarán en el estadio de Nueva Jersey, incluyendo la final, bajo un acuerdo de organización que involucra tanto a la ciudad de Nueva York como al estado vecino.

Mientras el presidente de la FIFA, Gianni Infantino, estima ingresos de más de 11 mil millones de dólares por el torneo y sostiene que el impacto económico para Estados Unidos será enorme, expertos urbanos miran esas cifras con escepticismo creciente ante los desafíos logísticos y financieros que enfrentan las ciudades anfitrionas.