Azúcar mexicana en crisis: precio se desploma 32% por contrabando guatemalteco
El mercado azucarero nacional enfrenta una presión estructural sin precedentes, con el precio del bulto de azúcar de 50 kilogramos cayendo drásticamente de mil 400 pesos en el ciclo 2023-2024 a un máximo de 950 pesos al inicio de 2026, lo que representa una reducción alarmante del 32.14 por ciento. Esta situación ha encendido las alertas en la industria, que ve cómo factores externos e internos distorsionan el equilibrio del sector.
Contrabando desde Guatemala: una distorsión significativa
Según el Grupo Consultor de Mercados Agrícolas (GCMA), el incremento del contrabando de azúcar a través de la frontera sur es uno de los principales culpables. El ingreso ilegal de azúcar proveniente de Guatemala, especialmente por Ciudad Hidalgo, Chiapas, introduce productos a precios artificialmente bajos, generando competencia desleal para los productores mexicanos.
Datos reveladores: entre octubre de 2025 y febrero de 2026, Guatemala reportó exportaciones a México por aproximadamente 16 mil toneladas de azúcar, mientras que México solo registró la compra de mil toneladas. Este diferencial de hasta 15 mil toneladas sugiere un ingreso masivo sin cumplir con las disposiciones arancelarias, evadiendo impuestos y afectando gravemente al mercado formal.
Además, se ha detectado azúcar de ingenios guatemaltecos como Palo Gordo, Santa Ana y La Unión en centrales de abasto, incluida la Central de Abasto de la Ciudad de México. Recientemente, la Fiscalía General de la República incautó un tractocamión con 22 toneladas de azúcar presuntamente de Palo Gordo cerca de la Aduana de Ciudad Hidalgo, evidenciando la magnitud del problema.
Exportaciones a EE.UU. en caída libre
Otro factor crítico es la reducción de la cuota de exportación hacia Estados Unidos, una de las principales válvulas de salida para el excedente nacional. Esta restricción incrementa la disponibilidad interna de azúcar, presionando aún más los precios domésticos en un entorno ya afectado por importaciones ilegales.
De acuerdo con la Unión Nacional de Cañeros de la CNPR, la venta de azúcar mexicana a Estados Unidos cayó un 76 por ciento en cinco años, ubicándose en apenas 188 mil toneladas, lo que limita significativamente las oportunidades de mercado para los productores locales.
Sustitución por jarabe de maíz de alta fructosa
La creciente utilización de jarabe de maíz de alta fructosa por parte de la industria de alimentos y bebidas continúa desplazando al azúcar nacional como insumo principal. Este fenómeno reduce la demanda estructural de azúcar, profundizando el desequilibrio entre oferta y consumo interno.
El jarabe sustituye al azúcar de caña en aproximadamente el 80 por ciento de los casos, principalmente en bebidas y productos procesados, debido a su menor costo y alta capacidad endulzante, lo que agrava la situación para los ingenios azucareros.
Impacto devastador en la cadena productiva
La suma de estos factores genera un entorno adverso para toda la cadena productiva del azúcar en México, con efectos directos como:
- Presión a la baja en los precios, reduciendo los ingresos de los ingenios.
- Afectación directa a los productores de caña, que ven disminuidas sus ganancias.
- Distorsión en el mercado formal, favoreciendo prácticas ilegales.
Ante esta crisis, el GCMA considera urgente fortalecer la vigilancia en la frontera sur, mejorar la coordinación interinstitucional y garantizar el cumplimiento de las disposiciones comerciales vigentes. Además, señala la necesidad de revisar las condiciones del mercado frente a la reducción de cuotas y el avance de sustitutos, para proteger la viabilidad de un sector estratégico para el país.
Proyecciones y consumo nacional
Para el ciclo 2025-2026, se proyecta una producción de azúcar en México de cinco millones de toneladas, frente a las 4.77 millones del ciclo anterior. Veracruz concentra el 39 por ciento de la producción nacional, seguido de Jalisco (14%), Chiapas (6%), Oaxaca (6%) y San Luis Potosí (3%).
El Comité Nacional para el Desarrollo Sustentable de la Caña de Azúcar (Conadesuca) prevé una recuperación del consumo nacional del 6.2 por ciento, alcanzando 4.74 millones de toneladas. México se mantiene en el Top 10 de los mayores consumidores de azúcar a nivel mundial, con un requerimiento anual de entre 4.1 y 4.4 millones de toneladas y un consumo per cápita que ronda los 36.7 a 37.5 kilogramos al año.



