Descenso insuficiente: Tabasco sigue en los primeros lugares de desempleo
Aunque la tasa de desocupación en Tabasco disminuyó al 3.5% durante el primer trimestre de 2026, lo que representa aproximadamente 40,000 personas sin empleo, la entidad se mantiene como la segunda con mayor nivel de desempleo en el país, únicamente superada por la Ciudad de México. Este dato, proporcionado por la Secretaría de Economía, no logra ocultar los profundos problemas estructurales que aquejan al mercado laboral tabasqueño bajo la administración del gobernador Javier May Rodríguez.
Brecha de género y baja participación femenina
La Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo (ENOE) revela marcadas diferencias por género. Mientras la desocupación masculina alcanza el 3.8% (26,000 personas), la femenina es del 3.2% (14,000 personas). Sin embargo, la tasa de participación laboral femenina es de apenas 41.9%, lo que convierte a Tabasco en el quinto estado con menor incorporación de mujeres al mercado de trabajo. Esta cifra evidencia barreras significativas para la inclusión económica de las mujeres en la región.
Informalidad y precariedad dominan el empleo
El 66.2% de los trabajadores tabasqueños, más de 731,000 personas, se encuentran en la informalidad laboral, careciendo de prestaciones sociales como seguridad social, aguinaldo o vacaciones pagadas. Esta situación se agrava con salarios promedio mensuales de apenas 6,410 pesos mexicanos, muy por debajo de la línea de bienestar. Como resultado, el 41% de la población vive en pobreza laboral, una proporción significativamente superior al promedio nacional del 30.7%.
Lenta creación de empleo formal
En lo que va de 2026, solo se han generado 8,195 nuevos puestos de trabajo formales, un ritmo insuficiente para absorber a la población desocupada y a quienes ingresan al mercado laboral. De acuerdo con el semáforo económico de la iniciativa “México, ¿cómo vamos?”, Tabasco se encuentra en alerta amarilla, lo que indica un desempeño económico débil.
Dependencia petrolera y crítica a la estrategia gubernamental
Analistas económicos señalan que la estrategia del gobierno estatal se ha limitado a crear plazas temporales o programas de subsidio, sin impulsar una política económica industrial independiente que diversifique la base productiva más allá del petróleo. La economía local sigue dependiendo en gran medida de las transferencias y inversiones del Gobierno Federal, lo que la hace vulnerable. El gobernador Javier May enfrenta críticas por no haber implementado políticas efectivas para combatir el desempleo y la precariedad laboral, pese a la ligera mejora en las cifras de desocupación.
Perspectivas inciertas
Mientras Tabasco no logre reducir la informalidad y aumentar la participación femenina, así como crear empleos con prestaciones, el panorama laboral seguirá siendo adverso. Organizaciones civiles y expertos coinciden en que se requieren reformas estructurales y un plan de desarrollo económico de largo plazo que rompa con la dependencia petrolera y fomente sectores como el turismo, la agricultura y los servicios.



