La crisis hídrica vuelve a poner a prueba la infraestructura energética de Europa. Las centrales nucleares situadas a orillas del Danubio, en Hungría y Rumanía, han reducido su producción esta semana y podrían cerrar por completo en los próximos días debido a niveles de agua históricamente bajos. En Francia, donde la energía nuclear suministra cerca de dos tercios de la electricidad, también se ha recortado la generación por la falta de agua para refrigeración. Investigadores advierten que el problema se ha convertido en un riesgo estacional, ya que el cambio climático intensifica el calor extremo y las sequías.
Reducción en la central húngara de Paks
La central nuclear de Paks, que provee casi la mitad de la electricidad de Hungría, podría dejar de operar el jueves o viernes, según declaró el primer ministro Peter Magyar. La instalación, con cuatro reactores de origen ruso y una capacidad total de 2 gigavatios, comenzó a reducir su producción el lunes y actualmente funciona a menos del 50 % de su capacidad.
Magyar advirtió que el cierre de la planta, combinado con un aumento previsto del 20 % en la demanda eléctrica durante las horas pico de la tarde debido a la ola de calor, podría generar una situación crítica para el lunes. "Estamos ante un escenario sin precedentes", señaló el mandatario, quien urgió a las autoridades a preparar medidas de contingencia.
Situación en Rumanía
En Rumanía, la empresa estatal Nuclearelectrica informó que su segundo reactor permanece conectado a la red, luego de que la primera unidad fuera desconectada a principios de semana. El primer ministro rumano, Ilie Bolojan, indicó que las paradas podrían extenderse entre una y dos semanas. "Pedimos a los ciudadanos que reduzcan voluntariamente el consumo eléctrico en las tardes para evitar apagones", declaró Bolojan en una comparecencia del miércoles por la noche.
Francia también afectada
Francia, que obtiene alrededor del 65 % de su electricidad de plantas nucleares, también ha tenido que disminuir la generación en varias centrales debido al bajo caudal de los ríos. La empresa Electricité de France (EDF) ha implementado restricciones en sitios como el Ródano, donde la temperatura del agua supera los límites permitidos para la refrigeración de los reactores. Aunque las reducciones son menores que en Europa del Este, preocupa la recurrencia de estos episodios.
Impacto del cambio climático
Los científicos señalan que el calor extremo y las sequías, cada vez más frecuentes e intensos por el cambio climático, convierten estos cortes en un riesgo estacional. El Danubio ha registrado niveles mínimos históricos, afectando no solo a la energía nuclear sino también al transporte fluvial y la agricultura. La situación amenaza con repetirse en los próximos veranos si no se toman medidas de adaptación, como el uso de sistemas de refrigeración alternativos o el almacenamiento de agua.
La Comisión Europea ha instado a los países miembros a diversificar sus fuentes de energía y reforzar la eficiencia hídrica en las infraestructuras críticas. Mientras tanto, Hungría y Rumanía evalúan opciones para evitar el colapso del suministro eléctrico en las próximas semanas.



