Petróleos Mexicanos (Pemex) duplicó su índice de gravedad de accidentes laborales durante el segundo trimestre de 2026, al pasar de 17 a 34 días perdidos por millón de horas-hombre trabajadas con exposición al riesgo, según su reporte financiero publicado el pasado viernes. Este aumento representa un incremento del 100% respecto al trimestre anterior y del 61.9% en comparación con el mismo periodo de 2025, cuando el indicador fue de 21 días. La petrolera también reportó 32 trabajadores lesionados y cuatro fallecidos en incidentes ocurridos en refinerías, centros de proceso y otras instalaciones.
Detalles del deterioro en indicadores de seguridad
El índice de frecuencia de accidentes, que mide el número de incidentes por millón de horas-hombre laboradas, se ubicó en 0.43 durante abril y junio de 2026, prácticamente sin cambios frente al 0.42 del primer trimestre (un aumento del 2.3%). Sin embargo, en comparación anual, el incremento fue más marcado: 48.3% respecto al 0.29 registrado en el segundo trimestre de 2025. Estos datos contrastan con los logros de 2025, cuando Pemex alcanzó sus mejores indicadores recientes de seguridad, con un promedio anual de 15 días perdidos y una frecuencia de 0.28 accidentes por millón de horas-hombre.
El informe financiero detalla que la división de Exploración y Producción reportó 13 trabajadores lesionados y dos fallecimientos, derivados de incidentes en centros de proceso, plataformas, pozos y unidades operativas. Por su parte, la dirección de Procesos Industriales registró 11 lesionados y una muerte, principalmente en la refinería de Salina Cruz, además de incidentes en Madero, Minatitlán, Tula, Cosoleacaque y Cangrejera, aunque el documento no especifica las causas de cada caso.
Distribución de accidentes por área
La dirección de Logística contabilizó tres lesionados en distintas terminales y una fatalidad en el centro de proceso y transporte de gas Atasta. La dirección de administración y servicios reportó tres lesionados en el centro administrativo de Pemex Ciudad de México y en la unidad de Servicios corporativos Sureste. Finalmente, Transformación Energética registró dos lesionados en los centros procesadores de gas Nuevo Pemex y Ciudad. Los incidentes abarcaron instalaciones estratégicas, desde refinerías y complejos petroquímicos hasta centros procesadores de gas y oficinas corporativas.
Para Óscar Ocampo, director de Desarrollo Económico del Instituto Mexicano para la Competitividad (IMCO), el deterioro en los indicadores responde a problemas estructurales derivados de años de insuficiente inversión en mantenimiento. “Esa falta de mantenimiento va de la mano de restricción presupuestal en temas de inversión que trae Pemex. Es un síntoma de una crisis más grande, de una empresa a la que se le exige hacer mucho más con los recursos que tiene, y cuando eso pasa acabas por descuidar cuestiones fundamentales en materia de seguridad”, dijo en entrevista.
Presión operativa y falta de mantenimiento
El especialista consideró que la presión por acelerar proyectos también ha elevado los riesgos operativos. “Todo es hacer las cosas a la carrera, sin hacer las pruebas técnicas suficientes como es el caso con Dos Bocas, es un problema de una empresa que no tiene el ancho de banda para todo lo que se le está exigiendo”, afirmó. Añadió que las refinerías del Sistema Nacional de Refinación operan bajo una fuerte presión para elevar el procesamiento de crudo, en línea con la estrategia gubernamental de reducir exportaciones y producir más combustibles en el país. “Hablamos de infraestructuras obsoletas, por ejemplo en la refinería de Madero, mientras más se fuerce a operar, más se va a perder; y en general son equipos e instalaciones viejas que ya dieron lo que tenían que dar y eso ocasiona accidentes y riesgos”, puntualizó.
Incidentes acumulados en 2026
Los indicadores de seguridad se deterioran en un año marcado por diversos accidentes en instalaciones de Pemex. El 9 de abril se registró un incendio en la planta de coque de la refinería Olmeca, en Dos Bocas, Tabasco; al día siguiente ocurrió otro incendio en la fosa de almacenamiento de coque de la misma instalación. El 15 de junio, la petrolera reportó una fuga en el pozo exploratorio Krem-1, en Las Choapas, Veracruz, cuya quema controlada de gas se prolongó hasta el 2 de agosto, cuando se informó el cierre del pozo y el control del flujo. Más recientemente, el 8 de julio, Pemex atendió una fuga en un ducto de 16 pulgadas que transporta combustóleo en Salina Cruz, Oaxaca.
La empresa sostiene que todos los eventos clasificados como moderados o graves son sometidos a análisis de causa raíz para identificar los factores que originaron los incidentes y establecer medidas correctivas y preventivas. El incremento en los indicadores de gravedad y frecuencia evidencia que, además de los desafíos financieros y de producción, la seguridad operativa se ha convertido en uno de los principales frentes de presión para la petrolera, en un momento en que busca incrementar el procesamiento de crudo y elevar la utilización de instalaciones con varias décadas de operación.



