IPN, pieza clave en supercomputadora Coatlicue para México
IPN, pieza clave en supercomputadora Coatlicue

El Instituto Politécnico Nacional (IPN) se consolida como un eslabón estratégico en el desarrollo de Coatlicue, la supercomputadora más potente de América Latina, cuyo proyecto fue anunciado por el Gobierno de México en noviembre de 2025. Los politécnicos Marco Antonio Ramírez Salinas y Luis Alfonso Villa Vargas, del Centro de Investigación en Computación (CIC), coordinan la parte técnica de esta iniciativa, que busca acelerar políticas públicas basadas en datos y democratizar el acceso a capacidades de cómputo antes inaccesibles en el país.

Importancia del supercómputo

Durante la pandemia de COVID-19 (2020-2023), el supercómputo fue esencial para el desarrollo de vacunas en menos de un año, un proceso que normalmente toma una década. Supercomputadoras como Summit (EE. UU.), Fugaku (Japón) y MareNostrum 4 (España) realizaron simulaciones que analizaron miles de millones de configuraciones moleculares en días, permitiendo identificar compuestos prometedores contra el virus.

¿Qué es una supercomputadora?

Una computadora común tiene entre cuatro y ocho núcleos en su CPU, mientras que una supercomputadora cuenta con miles de GPUs con miles de núcleos cada una, trabajando de forma coordinada. Luis Alfonso Villa Vargas explica: “Una supercomputadora se puede visualizar como miles de laptops conectadas que ejecutan tareas de forma distribuida, lo que permite resolver problemas en mucho menos tiempo”.

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Las supercomputadoras no se usan para tareas cotidianas, sino para procesar millones de datos y realizar cálculos masivos en áreas como la industria energética, la prevención de desastres meteorológicos, la búsqueda de nuevos materiales y la investigación en salud, incluyendo el desarrollo de vacunas y modelos para enfermedades como Parkinson y Alzheimer.

Características de Coatlicue

Coatlicue contará con 14,480 GPUs, equivalentes a 375,000 computadoras convencionales operando simultáneamente, y alcanzará 314 petaflops (314 mil billones de operaciones por segundo). Esto la posicionaría por encima de la supercomputadora más potente de Brasil, Harpia, que inició funciones en octubre de 2025.

El proyecto es liderado por la Agencia de Transformación Digital y Telecomunicaciones (ATDT) y la Secretaría de Ciencia, Humanidades, Tecnología e Innovación (Secihti), con una alianza estratégica con el Centro de Supercómputo de Barcelona (CSB), que alberga tres supercomputadoras del TOP500.

Infraestructura y retos

La supercomputadora requiere aproximadamente 20 megawatts de energía eléctrica y un sistema de enfriamiento con agua. Actualmente se define su ubicación, considerando conectividad y ciberseguridad. Villa Vargas señala que la conectividad crítica debe ser acorde a las necesidades, y la seguridad sigue estándares internacionales.

Los componentes se adquirirán con ocho meses de anticipación, ya que la tecnología evoluciona rápido. La instalación, que incluye conexión de racks y sistemas de enfriamiento, tomará varios meses con equipos de expertos certificados.

Formación de talento

El IPN es clave para el éxito de Coatlicue. Cuenta con 50 investigadores en supercómputo y una alianza con el CSB para formación de talento, incluyendo posdoctorados y doctorados en la Universidad Politécnica de Cataluña. Además, el IPN implementa un modelo para que estudiantes de licenciatura se especialicen en programación de supercomputadoras y análisis de algoritmos.

Aplicaciones para México

Pemex podría beneficiarse enormemente, ya que el supercómputo permite incrementar la probabilidad de éxito en perforaciones petroleras, ahorrando millones de dólares. Otras aplicaciones incluyen modelos de energía eólica, optimización eléctrica, salud y prevención de desastres.

Brasil, con 10 supercomputadoras en el TOP500, ha diversificado su economía. Para México, Coatlicue representa una oportunidad similar, siempre que se actualice cada cinco años. Villa Vargas concluye: “Si el proyecto prospera, en 10 o 15 años tendríamos nodos de cómputo en diferentes puntos del país, fortaleciendo la capacidad nacional”.

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