Padres de familia y especialistas en educación han expresado su preocupación ante la falta de lineamientos claros por parte de la Secretaría de Educación Pública (SEP) sobre quién se hará responsable del cuidado de los niños durante el regreso a clases presenciales. La incertidumbre crece a medida que se acerca la fecha de reapertura de las escuelas, sin que se hayan definido protocolos específicos para garantizar la seguridad de los menores.
Falta de protocolos genera incertidumbre
Organizaciones de padres de familia señalaron que la SEP no ha proporcionado información detallada sobre las medidas que se implementarán para proteger a los estudiantes, especialmente a los más pequeños. “No sabemos si habrá personal suficiente para vigilar que se cumplan las normas sanitarias, ni quién supervisará a los niños durante los recreos o en las entradas y salidas”, comentó Laura Martínez, representante de una asociación de padres en la Ciudad de México.
Expertos piden mayor claridad
Especialistas en pedagogía y salud infantil coincidieron en que la SEP debe emitir lineamientos precisos que incluyan la capacitación del personal docente y administrativo en materia de prevención de contagios. “No basta con decir que se seguirán las recomendaciones de la Secretaría de Salud; se necesita un plan detallado que considere la realidad de cada escuela”, afirmó el doctor Enrique Gómez, investigador en educación.
Además, los padres exigen que se defina un protocolo de actuación en caso de que un menor presente síntomas de COVID-19 dentro del plantel. “Queremos saber si se aislará al niño, si se notificará a los padres de inmediato y cómo se coordinará con las autoridades sanitarias”, agregó Martínez.
Reacciones de la SEP
Hasta el momento, la SEP solo ha emitido comunicados generales sobre el regreso a clases, sin abordar directamente las inquietudes de los padres. En un breve mensaje, la dependencia señaló que “se trabaja en conjunto con las autoridades sanitarias para garantizar un regreso seguro”, pero no ofreció fechas ni detalles sobre la publicación de los protocolos.
La falta de información ha generado que algunas familias consideren no enviar a sus hijos a la escuela hasta que se aclaren las medidas. “No estamos dispuestos a arriesgar la salud de nuestros niños por la falta de planeación”, concluyó Martínez.



