Dolores Guadarrama busca la paz interior a través de su poesía
Poeta Dolores Guadarrama: arte para la serenidad en el ruido

María Dolores Guadarrama Orozco, reconocida poeta nacida en Chihuahua en 1958, ha dedicado más de tres décadas de su carrera literaria a una convicción central: trabajar activamente por la paz interior. En un contexto global caracterizado por la saturación informativa, la violencia estructural y la invasión tecnológica, la autora sostiene que la serenidad no es un ideal abstracto, sino una práctica íntima necesaria para sostener la vida cotidiana.

La paz del alma frente al ruido externo

Durante una entrevista concedida al diario Excélsior, Guadarrama aclaró su postura filosófica con precisión. Distingue entre la paz convencional, asociada a acuerdos geopolíticos o armamentos, y la "verdad" espiritual. "Mi idea de las cosas es trabajar por la paz, pero no por la paz que se sale a buscar con cañones, sino por la paz verdadera, por la paz del alma", declaró. Esta definición marca el tono de su discurso público y su producción artística reciente.

La poetisa argumenta que la paz es un requisito previo para otras virtudes humanas. Según sus palabras, sin este estado interno no es posible alcanzar la claridad mental, la bondad genuina ni la capacidad crítica para pensar con autonomía. Considera que la serenidad constituye la única defensa efectiva contra la vorágine emocional e informativa que atraviesa todas las generaciones actuales.

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Impacto de la tecnología en la sensibilidad humana

Guadarrama expresa preocupación por cómo la aceleración tecnológica ha impactado la educación, los valores sociales y el lenguaje mismo. Si bien no rechaza los beneficios de la innovación digital, insiste en la urgencia de ser selectivos con el consumo de contenidos. Advierte que la tecnología ha rebasado la capacidad natural humana para la reflexión profunda, erosionando la sensibilidad en favor de la inmediatez.

Asimismo, aborda la problemática de la violencia desde una perspectiva holística. La autora señala que la agresión no es un fenómeno aislado ni confinado a sectores específicos, sino una realidad omnipresente. "Todo mundo está inmerso en la violencia… es callada, pero muerde", afirmó, describiendo una forma de violencia silenciosa que afecta la convivencia diaria.

La palabra como herramienta de transformación

Frente a este panorama desafiante, Guadarrama reivindica la palabra escrita como un refugio y un instrumento de cambio. Su obra literaria, influenciada por figuras canónicas como Amado Nervo, Walt Whitman y Santa Teresa de Jesús, tiene como objetivo sembrar calma en una sociedad donde la lectura de poesía ha disminuido y la sensibilidad parece desplazada. "La palabra deposita en el ser humano una semilla verdaderamente fértil", sostuvo.

Su contribución a las letras ha sido reconocida institucionalmente. Fue galardonada durante la edición 16 del Maratón Nacional de Lectura, evento celebrado en la Biblioteca Carlos Fuentes de Xalapa, Veracruz, en reconocimiento a su vasta trayectoria. Con un catálogo de aproximadamente 14 libros publicados y dos obras adicionales en proceso de preparación, la autora está actualmente revisando su obra completa para reforzar el eje ético que define su escritura contemporánea.

La propuesta de Guadarrama es radical en su simplicidad: ofrecer a cada lector un espacio de tranquilidad dentro del caos. Resume esta filosofía con una instrucción directa sobre la actitud ante la mortalidad: "Si mañana te dicen que vas a morir, que te quedes en paz". Este enfoque posiciona su poesía no solo como expresión estética, sino como una forma de resistencia íntima ante las presiones externas.

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