La modelo y cantante Sabrina Sabrok se posicionó nuevamente en el centro del debate público al esclarecer los términos de su relación actual con su hija. Durante una conferencia con medios de comunicación, la figura pública confirmó que no existe intención por parte de ella de establecer convivencia o reencontrarse con la menor en este momento, aunque dejó claro que mantiene el cumplimiento estricto de sus obligaciones legales.
Cumplimiento legal y distancia personal
Sabrina detalló que su participación en la vida de su hija se limita al pago de la pensión alimenticia dictaminada por la autoridad judicial. Ante las preguntas directas sobre si desea recuperar la cercanía familiar, la actriz respondió negativamente, fundamentando su postura en experiencias previas que calificó como complicadas. Según explicó, durante los periodos anteriores en los que hubo interacción entre ambas partes, el padre de la niña instaló cámaras de vigilancia, lo que generó un ambiente de tensión que motivó la decisión de mantenerse alejada para evitar nuevos conflictos.
«Yo nada más cumplo con lo que me dicta el juez, la pensión y ya», afirmó Sabrina ante los reporteros, dejando constancia de que su intervención se restringe exclusivamente a lo ordenado por la ley. La creadora de contenido para adultos también aprovechó el espacio para solicitar a la opinión pública que no difunda versiones falsas respecto a su situación económica y familiar.
Desconocimiento mutuo y proyección futura
Respecto a la posibilidad de que su hija busque un acercamiento cuando alcance la madurez, Sabrina señaló que considera improbable dicho escenario. La artista expresó desconocer cuánta información tiene la menor sobre su historia familiar y su identidad como madre. De hecho, mencionó explícitamente que cree que la niña «no debe saber que yo soy la mamá», evidenciando un distanciamiento informativo significativo que ha permeado la dinámica de su vínculo biológico.
La modelo de 55 años enfatizó que, pese a la ausencia de contacto presencial, ha trabajado constantemente para sostenerse económicamente por cuenta propia. En su declaración, subrayó: «Yo paso mi pensión y cumplo porque luego la gente en redes anda inventando», buscando contrarrestar las narrativas que circulan en plataformas digitales sobre su presunta falta de responsabilidad.
Estereotipos de género en la maternidad
Una de las partes centrales de su intervención fue la crítica hacia los doble raseros sociales aplicados a la maternidad. Sabrina comparó su caso con el de hombres que, según su observación, también se alejan de sus hijos o incumplen con sus deberes, pero argumentó que las mujeres enfrentan un escrutinio social mucho más severo cuando atraviesan situaciones similares. Considera que su postura ha sido juzgada bajo estándares de género que no se aplican con la misma intensidad a los padres varones en circunstancias análogas.
Las declaraciones provocaron una reacción polarizada en las redes sociales. Un sector de internautas cuestionó la postura de la actriz, sugiriendo que la decisión de no convivir podría estar vinculada a la condición específica de la menor. Por otro lado, grupos de seguidores defendieron a la modelo, sosteniendo que mientras cumpla con las responsabilidades legales establecidas, como el mantenimiento económico, la situación no debería generar mayores cuestionamientos morales.
En conclusión, Sabrina Sabrok mantiene su posición de cumplir con los mandatos judiciales económicos sin buscar reactivar la convivencia física, una decisión que continúa generando discusión pública dividida entre críticas por la distancia emocional y defensas basadas en el respeto a la autonomía y el cumplimiento legal.



