¿Conviene convertir tu auto a Gas LP? Ahorro de hasta 6,000 pesos mensuales
¿Conviene convertir tu auto a Gas LP? Ahorro de hasta 6,000 pesos

El alza constante en el precio de la gasolina ha llevado a muchos automovilistas a buscar alternativas. Una de ellas es la conversión a Gas LP, que puede generar un ahorro mensual superior a los 6,000 pesos, como lo demuestra la experiencia de Óscar Torres Astorga, taxista en la Ciudad de México.

El ahorro real: más de 6,000 pesos al mes

Óscar Torres recorre entre 170 y 180 kilómetros diarios con un rendimiento de 8 km/litro. Cada jornada carga 23 litros de Gas LP a un precio de 10.56 pesos por litro, lo que le cuesta 243 pesos diarios. Si usara gasolina Magna a 23.69 pesos por litro, gastaría 545 pesos al día. La diferencia es de 302 pesos diarios, lo que se traduce en 1,510 pesos a la semana y 6,040 pesos al mes (considerando 20 jornadas). Así, reduce su gasto en combustible en un 55%.

“Nos dijeron que la gasolina iba a seguir subiendo. Entonces entendí que tenía que hacer algo, porque ya no tenía sentido seguir gastando cada vez más para trabajar”, comenta Óscar.

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Costos de conversión y mantenimiento

El precio de la conversión varía según el motor y el sistema de inyección. De acuerdo con CNGAZO, empresa especializada, los costos aproximados son:

  • 19,000 pesos para un auto seminuevo de cuatro cilindros.
  • 26,000 pesos para un vehículo nuevo de agencia.
  • 30,000 a 34,000 pesos para motores de seis cilindros.
  • 39,000 pesos para ocho cilindros.
  • Mayor costo en modelos con inyección directa.

Actualmente, algunas armadoras como Kia y Nissan ofrecen vehículos convertidos desde agencia, con garantía incluida. “Hoy ya trabajamos con marcas como Kia y Nissan, donde los vehículos salen convertidos desde la agencia y conservan su garantía”, explica Rolando Madrazo Martín, director de CNGAZO.

El mantenimiento preventivo cuesta aproximadamente 900 pesos cada 20,000 kilómetros, e incluye cambio de filtros, revisión de conexiones, válvulas y tuberías, y verificación de la calibración. El motor sigue requiriendo los servicios habituales (cambio de aceite, bujías, afinaciones) según las recomendaciones del fabricante.

Cómo se realiza la conversión

El proceso comienza con una revisión del motor: compresión, bujías y encendido. Si hay fallas, se reparan antes de instalar el sistema. Luego se agregan componentes:

  • Tanque toroidal: almacena el Gas LP, normalmente en el espacio de la llanta de refacción.
  • Reductor de presión: adecúa el combustible para el motor.
  • Filtros: evitan impurezas.
  • Riel de inyectores: suministra la cantidad exacta de gas.
  • Computadora adicional: administra el suministro sin modificar la electrónica original.

La calibración es crucial: “Lo primordial en una conversión es la calibración; ahí está la diferencia entre un buen trabajo y uno mal hecho”, señala Madrazo. Tras la calibración, el auto arranca con gasolina y cambia automáticamente a Gas LP cuando alcanza la temperatura adecuada. Si el tanque de gas se vacía, regresa a gasolina sin intervención del conductor.

¿Daña el motor o reduce la autonomía?

Una instalación correcta no daña el motor. “Ese problema existía en los sistemas carburados, donde el gas entraba sin control a la cámara de combustión y podía provocar contraexplosiones. Hoy la inyección está controlada por software y la combustión se calibra para proteger el motor”, aclara Madrazo. La autonomía aumenta al añadir un segundo tanque: “Con algunos modelos de Kia hemos alcanzado autonomías cercanas a los 980 kilómetros combinando gasolina y Gas LP”.

Requisitos de seguridad

La instalación debe realizarse en centros autorizados supervisados por la Secretaría del Medio Ambiente (Sedema) y cumplir con la NOM-005-SESH-2010. CNGAZO entrega un dictamen que acredita la conversión para trámites futuros.

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