Los peluches suelen ser los primeros compañeros de los niños. Los abrazan para dormir, los llevan a todos lados y, en muchos casos, se convierten en sus mejores amigos durante la infancia. Sin embargo, detrás de su apariencia tierna también pueden esconderse unos diminutos visitantes: los ácaros del polvo.
¿Qué son los ácaros y qué provocan?
Los ácaros del polvo son organismos microscópicos que no pueden verse a simple vista. Son parientes cercanos de las garrapatas y las arañas, y suelen reproducirse con facilidad en colchones, almohadas, alfombras, cortinas y, por supuesto, en los peluches que los niños abrazan todos los días. De acuerdo con Mayo Clinic, los ácaros se alimentan de las células muertas de la piel que desprenden las personas y prosperan en ambientes cálidos y húmedos. Aunque no pican, sus desechos pueden desencadenar alergias y provocar síntomas como estornudos, goteo nasal, congestión nasal, ojos rojos, llorosos o con picazón, picazón en la nariz, el paladar o la garganta, goteo nasal posterior, tos, dolor o presión facial, e inflamación y coloración azulada debajo de los ojos. En los niños, es común que se froten la nariz hacia arriba de forma constante.
¿El frío mata a los ácaros?
Aunque el calor es uno de los métodos más efectivos para eliminarlos, el frío extremo también puede ayudar. Un estudio publicado en The Journal of Allergy and Clinical Immunology (JACI) encontró que la congelación puede eliminar tanto a los ácaros como a sus huevos. La investigación mostró que los huevos expuestos durante 48 horas a una temperatura de -12 °C no lograron eclosionar ni desarrollarse, incluso después de permanecer varios días a temperatura ambiente. Esto sugiere que el congelador puede convertirse en un aliado para reducir la presencia de estos microorganismos en los peluches.
¿Qué se le puede echar a los ácaros para matarlos?
Una de las recomendaciones más conocidas es lavar los peluches con agua a más de 60 °C, ya que esta temperatura ayuda a eliminar los ácaros. Sin embargo, es importante revisar primero la etiqueta de cada juguete, pues algunos materiales podrían dañarse con el calor. Como alternativa, la pediatra y alergóloga Karen Rodríguez compartió en su cuenta de Instagram un método que puede complementar la limpieza de los peluches. Estos son los pasos que recomienda: coloca el peluche dentro de una bolsa hermética, de preferencia con cierre tipo zip; mételo al congelador durante 24 horas; después, lávalo con agua caliente, idealmente a 60 °C, si el material lo permite; repite el proceso cada una o dos semanas. Mantener limpios los peluches forma parte de los cuidados para proteger la salud de los niños, especialmente si presentan alergias o problemas respiratorios. Si notas síntomas frecuentes relacionados con los ácaros, además de limpiar los juguetes, lo más recomendable es consultar con un especialista para recibir el tratamiento adecuado.



