Antes de firmar la inscripción en una escuela privada y comprometer una parte importante del ingreso familiar, madres, padres y estudiantes pueden revisar el comportamiento de las quejas de otras personas en la Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco). La dependencia cuenta con el Buró Comercial, una herramienta gratuita que permite consultar el número de quejas presentadas contra un proveedor, el estado de esas reclamaciones y los principales motivos por los que las personas han realizado estas quejas.
¿Cómo revisar las quejas de una escuela ante Profeco?
La consulta se realiza en línea en el Buró Comercial de Profeco. Para ello, se debe tener a la mano el nombre comercial o razón social y escoger el giro comercial, algunas opciones de este último son: Escuela de Educación Primaria Privada, Escuela de Educación Superior, entre otras. En caso de que existan quejas registradas, la plataforma brinda toda la información disponible.
Este punto es importante porque una escuela puede operar con un nombre comercial distinto al de la empresa que aparece legalmente en contratos, recibos o facturas. Por ello, si una búsqueda no arroja resultados, conviene revisar también la razón social que aparece en la documentación del plantel.
¿Tener quejas significa que la escuela es mala?
El Buró Comercial no es una calificación directa sobre el rendimiento de una escuela, sino que funciona como una herramienta adicional para conocer su comportamiento ante los consumidores. La cantidad de reclamaciones debe analizarse junto con otros elementos, como el tamaño de la institución, el número de alumnos, los motivos de las quejas y el porcentaje de asuntos conciliados.
Por eso, no basta con observar únicamente una cifra, también es necesario conocer por qué se presentaron las inconformidades y cuál fue su resultado. Por ejemplo, una familia puede encontrar reclamaciones relacionadas con cobros, condiciones del servicio, cancelaciones o incumplimientos. Esa información puede servir para preguntar directamente a la escuela cómo maneja esos aspectos antes de firmar.
¿Qué debe informarte una escuela privada antes de inscribirte?
Profeco establece que los colegios particulares deben informar por escrito, antes de la inscripción de cada ciclo escolar, aspectos como los programas y grados educativos que ofrecen, así como si están incorporados a la Secretaría de Educación Pública (SEP) y cuentan con validez oficial.
También deben dejar en claro los costos de inscripción o reinscripción, colegiaturas, número de pagos y otros conceptos que puedan representar un gasto para las familias. Entre ellos están los cobros por exámenes extraordinarios, cursos de regularización, constancias, credenciales, actividades extracurriculares, transporte y servicios de alimentación, cuando sean proporcionados por el plantel. Además deben dar a conocer el calendario de pagos, descuentos por pago anticipado y recargos por retraso.
Por lo que la Profeco recomienda, antes de pagar la inscripción, solicitar y conservar una copia del contrato y revisar qué servicios están incluidos en la colegiatura y cuáles tienen un costo adicional.
Las colegiaturas tampoco pueden aumentar libremente
Otro punto que las familias deben revisar es el comportamiento de las colegiaturas durante el ciclo escolar. Profeco señala que las escuelas particulares no deben modificar unilateralmente las colegiaturas durante el ciclo escolar. Un incremento requiere el acuerdo correspondiente con la Asociación de Padres de Familia o con la mayoría de las personas que estén inscritas, según las condiciones aplicables.
La institución también recuerda que las escuelas no pueden imponer a los padres la compra de útiles, uniformes, libros u otros artículos con determinados proveedores. En caso de que se soliciten donativos, estos deben tener carácter voluntario.
¿Qué pasa si tienes un problema con la escuela?
La Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) confirmó que la Profeco tiene facultades para atender reclamaciones relacionadas con servicios educativos privados y reconoció que el pago de colegiaturas constituye una relación de consumo sujeta a la Ley Federal de Protección al Consumidor.
Esto significa que las familias pueden acudir a la Profeco cuando exista un conflicto relacionado con los aspectos comerciales del servicio educativo. Entre los casos que pueden llegar a conciliación están los relacionados con precios, condiciones, cobros o compromisos adquiridos con el proveedor.
La Procuraduría remarca que una queja puede presentarse presencialmente en una Oficina de Defensa del Consumidor (ODECO) o, cuando la empresa esté registrada, mediante herramientas como Concilianet y Conciliaexprés. En caso de presentar una queja, es importante contar con documentos que acrediten la relación con contratos, facturas, recibos u otros comprobantes.



