Huevos divorciados: la receta auténtica del mejor desayuno mexicano
Huevos divorciados: receta del mejor desayuno mexicano

Descubre el arte del equilibrio con esta receta de huevos divorciados, que transformarán tus mañanas. El paladar mexicano exige texturas contundentes, contrastes de temperatura y, sobre todo, el estímulo de una buena salsa que despierte los sentidos y prepare el cuerpo para comenzar la jornada. No hay nada mejor que unos huevitos, sin importar la presentación. Son los clásicos que encontramos tanto en las fondas de barrio como en hoteles y restaurantes de alta categoría.

¿Qué son los huevos divorciados?

Dentro de esta rica oferta matutina, los huevos divorciados se erigen como una de las creaciones más ingeniosas. Su propuesta se divide en dos huevos estrellados que comparten un mismo plato y una base de tortillas fritas, pero que se encuentran irremediablemente separados por una barrera de frijoles refritos, recibiendo cada uno un baño de salsa completamente distinto: uno de salsa verde y el otro de salsa roja.

Receta de huevos divorciados

Ingredientes

Para la salsa roja:

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  • 3 jitomates maduros
  • 1 o 2 chiles serranos
  • ¼ de cebolla blanca
  • 1 diente de ajo grande
  • Sal de grano al gusto

Para la salsa verde:

  • 4 a 5 tomates verdes
  • 1 o 2 chiles serranos
  • ¼ de cebolla blanca
  • 1 diente de ajo
  • 3 ramitas de cilantro fresco desinfectado y picado
  • Sal de grano al gusto

Para la base:

  • 4 huevos
  • 4 tortillas de maíz (del día anterior si es posible)
  • 1 taza de frijoles refritos
  • Aceite vegetal

Preparación

Para la salsa roja: Lava los jitomates y los chiles. Coloca un comal o una sartén a fuego medio-alto y pon a tatemar los jitomates, los chiles, la cebolla y el diente de ajo con todo y piel. Voltea los ingredientes de manera constante hasta que muestren manchas negras uniformes y su pulpa se suavice. Retira el ajo, pélalo y colócalo en la licuadora junto con la cebolla, los chiles (puedes retirar las semillas si buscas menos picor) y los jitomates tatemados. Procesa hasta obtener una consistencia ligeramente martajada. Vierte la salsa en una pequeña cacerola con una cucharadita de aceite caliente, sazona con sal y déjala sazonar a fuego bajo durante 5 minutos. Reserva caliente.

Para la salsa verde: En una olla pequeña con agua suficiente, coloca los tomates verdes previamente limpios y los chiles serranos. Llévalos a ebullición a fuego medio hasta que cambien a un tono verde opaco. Transfiere los tomates y chiles a la licuadora con el diente de ajo crudo, la cebolla, el cilantro fresco y un toque de sal. Licúa hasta que quede homogénea; pasa la salsa por otra cacerola con un poco de aceite caliente para freírla brevemente durante 5 minutos. Reserva caliente.

Para la base: En una sartén, calienta una cantidad moderada de aceite a fuego medio. Pasa cada tortilla por el aceite caliente durante aproximadamente 10 a 15 segundos por lado. Retíralas del aceite y colócalas sobre papel absorbente para eliminar el excedente de grasa. Acomoda dos tortillas en cada plato de servicio de manera que queden ligeramente superpuestas o una al lado de la otra.

En la misma sartén, reduce el fuego a nivel medio-bajo. Si es necesario, añade un poco más de grasa, rompe los huevos uno a uno y viértelos con cuidado en la sartén. El objetivo es lograr un huevo estrellado perfecto: la clara debe estar completamente cuajada y blanca, con los bordes ligeramente dorados, mientras que la yema debe permanecer completamente líquida y brillante. Cocina por un lapso de 2 a 3 minutos; con una espátula, retira cada huevo con extrema delicadeza y coloca un huevo sobre cada una de las tortillas preparadas en los platos.

Calienta los frijoles refritos y coloca una porción generosa en medio de las dos tortillas con huevo. Baña con cuidado uno de los huevos con la salsa roja caliente, asegurándote de cubrir la clara pero dejando visible la yema central. Repite el proceso con el otro huevo utilizando la salsa verde y obtendrás los famosos huevos divorciados.

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El secreto detrás de los huevos divorciados

La clave para unos huevos divorciados perfectos es la salsa y su respectiva técnica. Para la roja, lo ideal es el tatemado de los ingredientes, ya que carameliza los azúcares naturales del jitomate, aportando notas ahumadas y reduciendo la acidez. Por el contrario, en el caso de la salsa verde, es básico que se hiervan los elementos para ablandar las paredes del tomatillo, liberando pectina de forma controlada sin destruir los ácidos orgánicos.

Tips extra para los huevos divorciados

  • En los estados del norte del país, los frijoles refritos se enriquecen con trozos de chorizo frito o carne seca (machaca).
  • En el sur y sureste de la república, los huevos divorciados pueden incorporar una base de frijoles negros colados y sazonados con epazote; mientras que las salsas se enriquecen con toppings que van desde cubos de jamón cocido, chícharos picados, hasta plátano macho frito depositado a los costados del plato.

Preparar unos huevos divorciados significa gozar del mejor desayuno mexicano al iniciar la mañana. ¿Acaso no quieres disfrutar del equilibrio perfecto entre la acidez del tomate verde y la profundidad del jitomate?