La mortadela empanizada se ha convertido en una opción recurrente para quienes buscan una comida rápida, sabrosa y de bajo costo. Este platillo, que combina la textura suave del embutido con un empanizado crujiente, es ideal para los días de final de quincena cuando el presupuesto está ajustado. A continuación, te presentamos una receta detallada y algunos consejos para que luzca como de restaurante.
¿Qué es la mortadela y por qué es tan popular en México?
La mortadela es un embutido originario de Italia, elaborado con carne de cerdo finamente molida, grasa y especias. Su textura suave y sabor ligero la hacen versátil en la cocina. Mientras que en Italia se consume principalmente como aperitivo o en sándwiches, en México ha ganado popularidad para preparar platillos económicos. Su precio es significativamente menor que el de la res, el pollo o el pescado, lo que la convierte en una alternativa accesible para muchas familias.
Sin embargo, es importante tener en cuenta que al ser un alimento procesado, su calidad nutricional es inferior. La Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco) recomienda elegir mortadelas con mayor contenido de carne y menos rellenos como almidón o soya, así como revisar que tengan un buen porcentaje de proteína y bajo contenido de sodio y grasas. Para ocasiones especiales o cuando el tiempo y el dinero escasean, la mortadela empanizada es una excelente opción.
Ingredientes para la mortadela empanizada
Para preparar esta receta necesitarás los siguientes ingredientes:
- 8 rebanadas gruesas de mortadela
- 2 huevos
- 1 taza de pan molido
- ½ taza de harina de trigo
- Sal y pimienta al gusto
- Aceite vegetal para freír
Preparación paso a paso
La elaboración es sencilla y no lleva más de 20 minutos. Sigue estos pasos:
- En un plato extendido, coloca la harina. En otro plato, pon el pan molido. En un tazón, bate los huevos con un toque de sal y pimienta.
- Pasa cada rebanada de mortadela primero por la harina, luego por el huevo (escurriendo el exceso) y finalmente por el pan molido, presionando para que queden bien cubiertas.
- En una sartén amplia, calienta suficiente aceite vegetal a fuego medio hasta que alcance la temperatura correcta.
- Fríe las rebanadas de mortadela de 2 a 3 minutos por cada lado, hasta que estén doradas y crujientes. Retíralas del aceite y colócalas sobre papel absorbente para eliminar el exceso de grasa.
- Sirve la mortadela empanizada acompañada de arroz, ensalada o frijoles de la olla. También es ideal para preparar taquitos o tortas.
Consejos para un empanizado perfecto
Para evitar que la mortadela se desbarate durante la fritura, es recomendable usar rebanadas gruesas. Si solo consigues rebanadas delgadas, puedes juntar tres o cuatro y presionarlas para que se unan antes de empanizar. Otra opción es colocar entre cada rebanada una rebanada delgada de queso manchego o gouda, logrando una versión similar a la pechuga cordon bleu.
Si prefieres una opción más saludable, puedes hornear las rebanadas empanizadas en lugar de freírlas. Colócalas en una bandeja para horno ligeramente engrasada y hornéalas a 200°C durante 10-12 minutos, volteándolas a la mitad del tiempo.
¿Cómo elegir una mortadela de calidad?
La Profeco sugiere revisar la lista de ingredientes y la información nutricional. Prioriza las mortadelas con mayor contenido de carne y evita aquellas que tengan como primer ingrediente agua o extensores como almidón o soya. Observa el color, la textura y el olor: debe ser rosado uniforme, sin manchas oscuras o tonos grises; la textura debe ser firme pero suave, con la grasa bien distribuida; y el olor debe ser ligero y especiado. Siempre elige mortadelas que estén correctamente refrigeradas, con el empaque intacto y fecha de caducidad vigente. Aunque la mortadela es económica, invertir un poco más en una de mejor calidad garantiza un sabor y una textura superiores.
Con esta receta, podrás disfrutar de una comida deliciosa y reconfortante sin salir del presupuesto. La mortadela empanizada es una muestra de cómo la cocina mexicana transforma ingredientes sencillos en platillos llenos de sabor.



