La Administración Federal de Aviación de Estados Unidos (FAA) enfrenta una crisis múltiple: recortó 400 puestos de trabajo, ordenó revisar 471 aviones Boeing 737 MAX por riesgo de grietas en el fuselaje y solo invertirá 870 millones de dólares en aeropuertos, una cifra muy por debajo de los 20 mil millones que la industria considera necesarios para modernizar el sistema de control de tráfico aéreo.
Esta columna responde a la pregunta de por qué se habla tanto de la autoridad aeronáutica estadounidense: las aerolíneas mexicanas que vuelan en territorio norteamericano están sujetas a su reglamentación, y su manejo del espacio aéreo afecta directamente a México. Además, compartimos más de 3,000 kilómetros de frontera, somos el principal socio comercial de Estados Unidos y el intercambio bilateral supera los 870,000 millones de dólares anuales.
Recortes y retrasos en la FAA
Con la llegada de Donald Trump al poder, la FAA permitió que Boeing se autocertificara, lo que derivó en dos accidentes fatales. En su segunda gestión, el Departamento de Eficiencia Gubernamental (DOGE) recortó 400 puestos de trabajo en la FAA, incluyendo personal especializado en mantenimiento de equipos de navegación aérea y control de tráfico aéreo, según documentó el periodista Robert Reich.
Este recorte ha provocado retrasos en la certificación de aeronaves. La certificación del Boeing 737 MAX se retrasó dos años, y según Chris Rocheleau, administrador adjunto de la FAA, en declaraciones a Reuters, después seguiría la certificación del 737 MAX 10. Con personal insuficiente, es evidente que estos procesos se alarguen.
Nuevo escándalo: grietas en el fuselaje
La FAA anunció una orden que obliga a revisar el fuselaje de 471 aeronaves de la familia 737 MAX, incluidos los modelos 737-8, 737-9 y 737-8200, tras descubrirse “riesgo de grietas por fatiga en la bear strap y en la piel de fuselaje” cerca de la puerta del galley delantero. El riesgo es que las aeronaves no aguanten las cargas límite, afectando su integridad estructural.
Además, se inspeccionarán 453 aviones para verificar si los asientos fueron instalados correctamente, ante la sospecha de que se hizo de forma incorrecta. La industria aeronáutica, incluyendo fabricantes, aerolíneas y sindicatos, ha solicitado al Congreso un presupuesto de 20 mil millones de dólares para renovar el sistema de control de tráfico aéreo, pero la respuesta ha sido insuficiente.
Inversiones insuficientes y prioridades cuestionables
El secretario de Transporte, Sean P. Duffy, anunció que la FAA invertirá 870 millones de dólares para “aumentar la seguridad”, una cifra que representa menos del 5% de lo solicitado. Esta inversión incluye 339 subvenciones para aeropuertos de 44 estados, como 289 millones para el Aeropuerto Internacional de Los Ángeles, 9.1 millones para Akron-Canton, 4.2 millones para Juneau, 50 millones para Miami, 3.7 millones para Charleston y 3.5 millones para Sugar Land.
Duffy declaró: “la modernización de nuestra infraestructura de pistas forma parte de nuestro trabajo para dar paso a la Edad de Oro del Transporte”. Bryan Bedford, administrador de la FAA, añadió: “Estamos haciendo que los aeropuertos sean más seguros y convenientes para los viajeros en todo Estados Unidos […] estamos otorgando subvenciones a una velocidad récord para garantizar que podamos satisfacer la creciente demanda de viajes”.
Sin embargo, no se ha destinado nada a la renovación del sistema de monitoreo de tráfico aéreo, que es esencial para la seguridad. Mientras tanto, Trump anunció una inversión de 22 mil millones de dólares para remodelar el Aeropuerto Internacional de Dulles, y hay una petición en el Congreso para renombrarlo como “Donald J. Trump International Airport”. Además, el Aeropuerto Internacional de Palm Beach ya fue renombrado como “Aeropuerto Internacional Presidente Donald J. Trump”.
La coalición de fabricantes, aerolíneas y sindicatos, incluyendo Boeing, Airbus, Airlines for America, la U.S. Travel Association y la Air Pilots Association, envió una carta el 15 de julio, según Reuters, en la que advierten: “El sistema de aviación de nuestra nación es un activo nacional clave, pero está sometido a una presión cada vez mayor […] El sistema de telecomunicaciones de tráfico aéreo de la FAA ha sufrido una serie de fallos, incluyendo graves interrupciones que afectaron al tráfico del aeropuerto de Newark el año pasado”.
Un informe de la FAA de 2023 reveló que de los 138 sistemas de telecomunicaciones de control de tráfico aéreo, 51 ya son insostenibles. A pesar de esto, se sigue trabajando en torres de control con personal insuficiente.
La crisis de la FAA no es un tema menor para México, ya que esta agencia certificará si el país sabe gestionar su aviación. Mientras tanto, el presupuesto se desvía a otros fines, como la guerra contra Irán, según Israel. La conclusión es clara: la FAA necesita una renovación urgente que no está llegando.



