Paso de Cortés ahora será Paso de los Pueblos Indígenas: Sheinbaum
Paso de Cortés ahora es Paso de los Pueblos Indígenas

La presidenta Claudia Sheinbaum decidió renombrar el histórico Paso de Cortés como Paso de los Pueblos Indígenas, un acto que, según explicó la propia mandataria, no busca reescribir la historia, sino contarla completa y con justicia. La medida, anunciada en el contexto de su política de reivindicación de los pueblos originarios, sustituye un nombre que durante siglos honró a Hernán Cortés, el conquistador que encabezó la matanza de Cholula y allanó el camino hacia la caída de Tenochtitlán.

Sheinbaum ha señalado que la historia no se borra, pero debe narrarse sin ensalzar al conquistador. El nombre anterior, Paso de Cortés, rendía homenaje a quien, en complicidad con los tlaxcaltecas, aniquiló a más de seis mil personas en Cholula. Para la presidenta, mantener ese nombre equivalía a honrar una masacre, una comparación que ella misma ha descrito como horrenda y anacrónica: sería como bautizar a una criatura con el nombre de quien asesinó a su familia.

Un cambio de nombre con carga histórica

El Paso de Cortés es una zona montañosa entre los volcanes Popocatépetl e Iztaccíhuatl, testigos del paso de los siglos y de la presencia milenaria de los pueblos que habitaron esas tierras. Durante generaciones, el nombre del invasor fue lo único digno de recordar, mientras se invisibilizaba a quienes cuidaron y honraron esos valles y montañas durante milenios. La decisión de Sheinbaum busca devolver la dignidad a los pueblos originarios, reconociendo su presencia anterior a cualquier intromisión extranjera.

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La presidenta ha insistido en que no se trata de olvidar la historia, sino de dejar de ensalzar al conquistador y empezar a honrar a quienes estuvieron ahí desde siempre. Con el nuevo nombre, Paso de los Pueblos Indígenas, se reconoce que México no empezó con la llegada de los barcos conquistadores, sino que ya existía una nación, una cultura y una memoria que siguen vivas y resistiendo.

Reacción y contexto de la medida

La decisión de Sheinbaum se enmarca en sus esfuerzos por reivindicar a los pueblos originarios y corregir narrativas históricas que han privilegiado la versión de los conquistadores. La medida ha sido anunciada en un contexto de debate sobre cómo México recuerda su pasado colonial, y la presidenta ha pedido a Luisa Alcalde, titular de la Secretaría de Gobernación, que impulse el cambio de nombre.

Para Sheinbaum, renombrar el paso es un acto de justicia histórica que completa la historia, en lugar de borrarla. Al hacerlo, se honra a los pueblos que construyeron esta tierra antes de cualquier intromisión extranjera, y se dice en voz alta que aquí había nación, cultura y memoria.

Impacto y próximos pasos

El cambio de nombre del Paso de Cortés a Paso de los Pueblos Indígenas es un paso concreto en la política de Sheinbaum de reconocer y dignificar a los pueblos originarios de México. La medida, que ya ha sido solicitada a la Secretaría de Gobernación, deberá materializarse en los próximos meses, y se espera que tenga un impacto simbólico en la forma en que se enseña y se recuerda la historia en el país, al tiempo que se honra la memoria de los pueblos que han habitado esas tierras desde tiempos inmemoriales.

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