El gobierno de Colombia anunció que únicamente aceptará la ayuda de equipos internacionales de búsqueda y rescate provenientes de Israel, Estados Unidos, El Salvador y Ecuador, luego del terremoto de magnitud 7.4 que sacudió al país el 10 de agosto. La decisión fue comunicada por el director de la Unidad Nacional para la Gestión de Riesgos de Desastres (UNGRD), David Tamayo, quien explicó que responde a una nueva fase técnica para evitar el desgaste de las capacidades de respuesta.
Tamayo señaló que se priorizarán los equipos que cuenten con certificación internacional y que sean reconocidos por sus propios países. Esta medida se da en medio de una crisis humanitaria que ha dejado más de 200 muertos y 2 mil 500 heridos, según los reportes oficiales, y que ha provocado la destrucción de viviendas, edificios e inmuebles en varias regiones.
Críticas por exclusión de otros países
La restricción generó críticas de sectores políticos y ciudadanos de otras naciones, que cuestionaron la exclusión de brigadas ofrecidas para las labores de búsqueda y rescate. Los señalamientos coincidieron en que había fuertes sesgos diplomáticos e ideológicos detrás de la decisión, al considerar que la ayuda aceptada provendría solo de algunos socios y aliados estratégicos de Colombia.
Ante estas acusaciones, el ministro de Relaciones Exteriores de Colombia, Omar Bula Escobar, envió un mensaje para negar que se haya rechazado ayuda internacional por motivos de ideología política. En su discurso, el funcionario detalló el tipo de ayuda en donaciones que han llegado a Colombia desde otros países como México y El Salvador, y reconoció que el gobierno trabaja de cerca con la Unión Europea para la activación del protocolo de emergencia ECHO.
Declaraciones del canciller Omar Bula
“No hemos excluido a absolutamente ningún país. En términos de los ofrecimientos que nos han hecho, trabajamos con países sin ninguna consideración ideológica ni política y aceptamos y agradecemos su ayuda de manera encarecida”, afirmó Bula Escobar durante una rueda de prensa, según difundió la Cancillería de Colombia en su cuenta oficial.
El canciller también destacó que la cooperación internacional sigue siendo bienvenida, pero que en esta fase técnica se busca optimizar los recursos y la eficiencia de los equipos de rescate. La UNGRD, por su parte, indicó que los equipos seleccionados cumplen con estándares internacionales y que su participación será coordinada con las autoridades locales.
Impacto del sismo y próximos pasos
El terremoto del 10 de agosto dejó más de 200 fallecidos y 2 mil 500 heridos, con daños significativos en infraestructura. Las labores de búsqueda y rescate continúan en las zonas afectadas, mientras el gobierno evalúa las necesidades prioritarias. La decisión de limitar la ayuda a cuatro países busca asegurar que los equipos tengan la capacidad y certificación necesarias para operar en condiciones de alta complejidad.
Las autoridades colombianas mantienen comunicación con los países oferentes y con organismos internacionales para coordinar la entrega de donaciones y el despliegue de los equipos de rescate. La prioridad, según el gobierno, es atender a las víctimas y acelerar la recuperación de las zonas devastadas.



