El movimiento islamista palestino Hamás se encuentra en conversaciones con mediadores en El Cairo sobre un posible acuerdo que contemplaría el desmantelamiento de su arsenal, según confirmó una fuente diplomática a la AFP. La cuestión del desarme ha sido uno de los principales obstáculos para avanzar en el alto el fuego vigente con Israel desde octubre.
Un plan de paz en 20 puntos
El plan de paz, diseñado en 20 puntos y promovido por el presidente estadounidense Donald Trump, establece que la segunda fase del alto el fuego implique el desarme de Hamás y una retirada gradual de las fuerzas israelíes de Gaza. Además, prevé que un grupo de tecnócratas palestinos, el Comité Nacional para la Administración de Gaza (NCAG), asuma la gestión cotidiana durante la transición hacia la posguerra.
Una fuente diplomática señaló que la hoja de ruta busca un proceso "equilibrado y pragmático", con la eliminación de túneles, depósitos de armas y fábricas de armamento, y una transferencia gradual de responsabilidades hacia el gobierno tecnocrático. Sin embargo, aún persisten diferencias significativas entre las partes.
Las enmiendas de Hamás
Una fuente de Hamás indicó que el movimiento presentó enmiendas a dos artículos del plan. En relación al desarme, explicó que se eliminaron algunos puntos y se propusieron alternativas, con un entendimiento sobre la definición de armas pesadas. La fórmula planteada enfatiza la restricción y almacenamiento de esas armas, el desmantelamiento de grupos armados y una retirada simultánea de Israel.
No obstante, esta propuesta no satisface las exigencias israelíes. Una fuente política israelí aseguró que la propuesta no responde "satisfactoriamente" a sus demandas. Israel insiste en el desarme completo de Hamás, incluida la retirada de todas las armas de Gaza y la plena desmilitarización de la Franja como condición previa para cualquier proceso. El ejército israelí no contempla una retirada parcial antes de que se cumpla esa condición.
La violencia continúa en Gaza
Mientras las negociaciones avanzan, la violencia persiste en el terreno. Bombardeos israelíes dejaron al menos cuatro muertos, entre ellos dos niños, según autoridades de salud locales. Estos incidentes reflejan la fragilidad del alto el fuego y la urgencia de alcanzar un acuerdo duradero.
El alto el fuego, vigente desde octubre, ha sido constantemente violado por ambas partes. La comunidad internacional ha instado a ambas partes a retomar las negociaciones de buena fe y evitar más víctimas civiles.
Implicaciones regionales
El posible desarme de Hamás tendría implicaciones más allá de Gaza. Podría reconfigurar el equilibrio de poder en la región y abrir la puerta a un proceso de paz más amplio. Sin embargo, la desconfianza entre las partes es profunda. Hamás teme que el desarme lo debilite militar y políticamente, mientras que Israel desconfía de cualquier compromiso que no incluya la eliminación total de la capacidad militar de Hamás.
Las conversaciones en El Cairo continúan, con la mediación de Egipto y Estados Unidos. Se espera que en los próximos días se den a conocer avances o estancamientos. Por ahora, la situación sigue siendo tensa y el futuro del alto el fuego incierto.



