Al menos 13 personas perdieron la vida y más de un centenar resultaron heridas tras el terremoto de magnitud 7.1 que sacudió la prefectura de Kumamoto, en el sur de Japón, el martes por la tarde. El sismo provocó derrumbes, incendios, daños en carreteras y la evacuación de miles de personas, mientras los equipos de rescate aceleran la búsqueda de posibles sobrevivientes entre los escombros.
Aumenta la cifra de víctimas y daños generalizados
La primera ministra japonesa, Sanae Takaichi, confirmó el miércoles que el saldo de víctimas aumentó a 13 fallecidos, siete personas en estado grave y 29 con lesiones leves. "Se confirmaron daños considerables, que incluyen víctimas, derrumbes de edificios, incendios y daños en las carreteras", declaró Takaichi en una rueda de prensa. El terremoto, ocurrido a las 16:27 hora local, tuvo su epicentro a unos 10 kilómetros de profundidad bajo la prefectura de Kumamoto, alcanzando el nivel máximo de 7 en la escala japonesa Shindo. La Agencia Meteorológica de Japón (JMA) emitió inicialmente una alerta de tsunami, que fue retirada poco después, aunque la región ha registrado múltiples réplicas.
Búsqueda de sobrevivientes en centro comercial colapsado
Uno de los puntos más críticos es un centro comercial operado por la empresa Aeon, en la localidad de Kashima, en las afueras de la ciudad de Kumamoto. El inmueble sufrió el colapso de uno de sus pisos y posteriormente una explosión que destruyó techos y paredes, dejando expuesta parte de su estructura metálica. Un portavoz de Aeon indicó: "La explosión ocurrió después de que se evacuara a los clientes y al personal". Las autoridades confirmaron que dos personas murieron en el inmueble y que ocho fueron rescatadas, cinco de ellas con lesiones. Aunque inicialmente se habló de entre 20 y 30 personas atrapadas, la policía señaló posteriormente que la cifra sería menor, aunque algunos empleados permanecen bajo los escombros. El acceso al edificio sigue siendo complicado debido al riesgo de nuevos derrumbes, lo que dificulta la labor de los rescatistas.
Daños en infraestructura y accidentes industriales
En otro incidente relacionado con el sismo, una chimenea colapsó en una fábrica de papel en la ciudad de Yatsushiro. Dos personas quedaron en paro cardiorrespiratorio y otras nueve permanecen desaparecidas, según las autoridades locales. Las imágenes difundidas por medios japoneses mostraron incendios, puentes parcialmente destruidos, edificios con graves daños estructurales y vagones de tren de carga volcados. El portavoz del gobierno, Minoru Kihara, informó que hasta la mañana del miércoles, 9,186 personas se encontraban refugiadas en 506 centros de evacuación distribuidos en cinco prefecturas. La primera ministra advirtió que las operaciones de rescate continúan bajo una intensa ola de calor, y pidió a la población y al personal de emergencia extremar precauciones para evitar golpes de calor.
Miles de evacuados y carrera contra el tiempo
La primera ministra Takaichi destacó la urgencia de las labores: "Aún hay personas a la espera de ser rescatadas, por lo que nos enfrentamos a una verdadera carrera contra el tiempo". Los equipos de rescate trabajan sin descanso para localizar a los atrapados, mientras la comunidad internacional ofrece apoyo. El terremoto, uno de los más fuertes registrados en la región en los últimos años, ha dejado una estela de destrucción que requerirá semanas o meses para su recuperación. Las autoridades continúan evaluando los daños y brindando asistencia a los afectados.



