La Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE) informó oficialmente que México y Perú restablecieron sus relaciones diplomáticas el 7 de agosto de 2026. En un comunicado breve, la dependencia del gobierno mexicano señaló que ambas naciones reafirman su compromiso con el respeto al derecho internacional y a los principios establecidos en la Carta de las Naciones Unidas.
Fin de un distanciamiento iniciado en 2022
El retorno a la normalidad en los vínculos bilaterales pone punto final a un período de tensión que se originó en diciembre de 2022. En aquel momento, la relación entre ambos países comenzó a enfriarse drásticamente tras la destitución y detención del entonces presidente peruano, Pedro Castillo, quien había intentado disolver el Congreso de la República.
Ante esta situación, el gobierno encabezado por Andrés Manuel López Obrador emitió una postura de defensa hacia Castillo y otorgó asilo político a su familia. Esta decisión fue interpretada por Lima como una intromisión en los asuntos internos de Perú, lo que derivó en un deterioro progresivo de los lazos bilaterales.
Ruptura formal y expulsión de embajadores
El conflicto alcanzó su punto más álgido el 3 de noviembre de 2025, fecha en la cual Perú decidió romper oficialmente las relaciones diplomáticas con México. La medida peruana respondió directamente a la concesión de asilo por parte del Estado mexicano a Betssy Chávez, ex primera ministra bajo el mandato de Castillo, quien era investigada por su presunta participación en el intento de golpe de estado.
Durante el periodo de distanciamiento, ambas partes procedieron al retiro y posterior expulsión de sus respectivos embajadores, dejando sin representación consular activa a las naciones durante varios meses. La SRE detalló que, al considerar los históricos lazos de hermandad, amistad y cooperación que han unido a México y Perú a lo largo de los años, se determinó la conveniencia de reanudar los canales diplomáticos.
Impacto en la agenda bilateral
Con la restauración de las relaciones, se espera que ambas administraciones trabajen para recuperar la confianza mutua y retomar la cooperación en áreas de interés común. El restablecimiento de los lazos diplomatícos marca un nuevo capítulo en la historia reciente de la política exterior mexicana y su dinámica con América Latina, priorizando el diálogo sobre la confrontación política derivada de procesos internos de otros estados.



