La FIFA ha puesto precio a una parte del negocio del Mundial por primera vez en su historia. El organismo rector del fútbol mundial busca recaudar aproximadamente 4.200 millones de dólares mediante la venta de hasta un 21% de su nueva empresa comercial, FIFA Forward Enterprises (FFE), lo que valora el conjunto de sus activos comerciales en alrededor de 20.000 millones de dólares.
¿Qué es FIFA Forward Enterprises?
FFE es una sociedad creada para concentrar la explotación comercial de las principales competiciones de la FIFA: la Copa del Mundo masculina, la Copa del Mundo femenina, el Mundial de Clubes y todos los derechos comerciales y de patrocinio asociados. La FIFA conservará la mayoría accionaria y seguirá siendo el máximo organismo del fútbol, pero cederá una participación minoritaria a inversores privados.
El objetivo inmediato es inyectar liquidez para incrementar las ayudas a las 211 federaciones miembro. Según confirmó la FIFA, los 4.200 millones de dólares obtenidos no permanecerán en sus cuentas, sino que se distribuirán de forma directa a través del nuevo FIFA Fast-Forward Program. Cada federación podrá acceder hasta a 20 millones de dólares para proyectos extraordinarios de infraestructura o desarrollo.
El impacto en las federaciones
Además, el tradicional Programa Forward aumentará sus subvenciones regulares de 8 millones de dólares actuales a 20 millones por federación durante el próximo ciclo mundialista (2027-2030). Posteriormente, las ayudas crecerán a 22 millones entre 2031 y 2034 y alcanzarán 24 millones de dólares entre 2035 y 2038. En conjunto, la FIFA calcula que distribuirá más de 10.000 millones de dólares para el desarrollo del fútbol durante los próximos cuatro años.
Esta maniobra financiera representa uno de los cambios más significativos en la historia del fútbol. Hasta ahora, la Copa del Mundo había sido el activo más codiciado del deporte, generando miles de millones en derechos de televisión, patrocinios y venta de boletos sin necesidad de abrir su propiedad a terceros.
El papel de los asesores y los inversores
La FIFA confirmó que JP Morgan ha actuado como su principal asesor financiero, mientras que Thrive Eternal, vehículo de inversión impulsado por Joshua Kushner, encabeza el grupo interesado en adquirir la participación. También participan como asesores OpenEconomics, firma con sede en Roma, y Greg Maffei, ex director ejecutivo de Liberty Media, compañía que transformó el modelo comercial de la Fórmula 1.
No es la primera vez que el presidente de la FIFA, Gianni Infantino, intenta atraer capital privado. En 2018 buscó una inversión cercana a 25.000 millones de dólares respaldada por SoftBank para expandir el Mundial de Clubes y crear una Liga Global de Naciones, proyecto que nunca prosperó. Ahora, en lugar de vender un torneo específico, la FIFA construye una empresa especializada en administrar su negocio comercial y ofrece una participación minoritaria.
¿Se está privatizando el fútbol?
La FIFA insiste en que no está privatizando el fútbol. Su argumento es que el enorme valor comercial del Mundial debe traducirse en más recursos para federaciones pequeñas que dependen casi por completo de las ayudas económicas del organismo. La valoración implícita de FFE, de unos 20.000 millones de dólares, supera el valor de mercado de muchas franquicias deportivas completas y coloca los derechos comerciales de la FIFA entre los activos más lucrativos del deporte global.
El anuncio se produce en un momento clave, a meses del Mundial de 2026 que se celebrará en Estados Unidos, México y Canadá. Se espera que ese torneo genere ingresos récord, lo que hace aún más atractiva la participación para los inversores. Sin embargo, la decisión final sobre la venta del 21% aún no está cerrada, y la FIFA continúa evaluando ofertas.



