México reduce 21.4% importaciones textiles chinas, pero producción nacional cae 7%
México reduce importaciones textiles chinas 21.4%

México logró reducir en más de una quinta parte las importaciones de textiles y sus manufacturas procedentes de China durante los primeros cinco meses de 2026. Sin embargo, el espacio dejado por esos productos no ha sido ocupado por las fábricas nacionales, cuya producción continuó contrayéndose pese a la entrada en vigor de nuevos aranceles.

Importaciones desde China caen 21.4%

Entre enero y mayo, las importaciones mexicanas de materias textiles y sus manufacturas provenientes de China sumaron 1,498.7 millones de dólares, una caída de 21.4% frente a los 1,907.9 millones registrados en el mismo periodo de 2025, de acuerdo con cálculos realizados con información de comercio exterior del Banco de México. En términos absolutos, México dejó de comprar a China 409.1 millones de dólares en fibras, hilados, tejidos, prendas de vestir y otros productos incluidos en la Sección XI de la Tarifa de la Ley de los Impuestos Generales de Importación y de Exportación.

La reducción fue todavía mayor en la Sección XII de la tarifa, que comprende calzado, sombreros, paraguas y otros artículos relacionados. Las importaciones provenientes de China disminuyeron 39%, al pasar de 426.5 a 260.4 millones de dólares. Esto representó 166.2 millones de dólares menos que un año antes.

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Producción nacional se contrae

Pero producir menos en China para el mercado mexicano no significa automáticamente producir más dentro del país. Entre enero y mayo, la fabricación nacional de insumos textiles y el acabado de textiles se contrajo 7% anual; la elaboración de productos textiles distintos de las prendas de vestir cayó 4.3%, y la confección de ropa disminuyó 4.5%, según el Indicador Mensual de la Actividad Industrial del Inegi. La fabricación de cuero, piel y productos relacionados también descendió 4.2%.

Tan sólo en mayo, la producción de insumos textiles bajó 4.2% frente al mismo mes de 2025; la de productos textiles retrocedió 2.1%, y la fabricación de prendas de vestir cayó 6%. Estas contracciones fueron más pronunciadas que la disminución anual de 1.5% observada en el conjunto de las manufacturas.

Límites de la política arancelaria

La divergencia muestra los límites iniciales de la política arancelaria, pues reducir la competencia importada puede abrir un espacio comercial, pero no garantiza que la industria mexicana tenga capacidad, inversión, tecnología y demanda suficientes para llenarlo. “Los aranceles ayudan a frenar parte de la competencia desleal, pero no solucionan los problemas que la industria ha venido acumulando por varios años”, señaló Alejandra Vargas, analista bursátil de Grupo Financiero B×+. La especialista agregó que las empresas mexicanas todavía enfrentan competencia de países con los que México mantiene tratados comerciales, mientras que una parte del arancel puede ser absorbida por los exportadores o neutralizada por los movimientos del tipo de cambio.

Nuevo paquete arancelario en vigor

El gobierno federal puso en marcha el 1 de enero de 2026 un nuevo paquete arancelario sobre 1,463 fracciones de sectores como textiles, vestido, calzado, acero, automóviles, plásticos, muebles y electrodomésticos provenientes de países con los que México no tiene acuerdos comerciales. La Secretaría de Economía presentó la medida como una vía para salvaguardar cerca de 350,000 empleos, corregir distorsiones comerciales y reducir la dependencia de importaciones. También la vinculó con el objetivo del Plan México de elevar el contenido nacional dentro de las cadenas productivas.

El gobierno argumentó que las industrias textil, del vestido y del calzado enfrentaban mercancías vendidas por debajo de precios internacionales de referencia. Antes de la entrada en vigor del paquete, la Secretaría de Economía estimaba que las importaciones de vestido habían aumentado 20.8% en dos años y las de calzado, 22.3%.

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Efectos retardados y desaceleración económica

La caída de las compras desde China muestra que la barrera comercial está teniendo efecto. No obstante, el comportamiento de la producción indica que la sustitución de importaciones todavía no ocurre con la rapidez esperada. “Los efectos de este tipo de políticas tardan varios meses en reflejarse en producción, empleo y demanda. El gobierno impuso ciertos aranceles a productos textiles buscando proteger la industria nacional, pero esto no significa que la demanda migre de forma inmediata a productos mexicanos”, explicó Vargas.

La analista señaló que la desaceleración de la economía también ha limitado la respuesta de la industria. “La economía mexicana se desaceleró y la industria presenta problemas estructurales como menor inversión, baja productividad y rezago tecnológico, temas que también deben atenderse para ver reflejada una mejora real”, añadió.

En mayo, la actividad industrial total disminuyó 0.8% frente al mes anterior y permaneció sin crecimiento en su comparación anual. Las manufacturas descendieron 0.5% anual con cifras desestacionalizadas. Este entorno reduce la probabilidad de que las empresas inviertan rápidamente en nuevas líneas de producción, amplíen plantas o contraten trabajadores para sustituir las mercancías importadas.

Comportamiento del consumidor

Una prenda china más cara no conduce necesariamente a la compra de una prenda fabricada en México. El consumidor puede posponer la adquisición, elegir un producto de menor precio proveniente de otro país, recurrir al comercio informal o destinar su ingreso a otros bienes y servicios. También puede ocurrir que distribuidores e importadores absorban parte del arancel para evitar perder ventas.

Ariel Méndez, analista bursátil de Grupo Financiero B×+, consideró que todavía no existe información suficiente para declarar exitosas o fallidas las medidas. “Los aranceles sí tienen esta característica de proteger a la industria, pero aún no podríamos decir que ya tenemos evidencia de su éxito o no, porque realmente lo que ha mermado el desempeño durante el primer semestre ha sido un ciclo económico débil y la cautela del consumidor”, dijo.

El analista agregó que durante el Mundial una parte del gasto de los hogares se desplazó hacia otras categorías. Aunque las tiendas especializadas y algunas marcas deportivas mostraron un mejor desempeño en junio, el consumo discrecional permaneció presionado.

China sigue siendo clave en la cadena textil

La política también enfrenta el hecho de que México no sólo importa prendas terminadas de China, sino fibras, telas, filamentos, maquinaria, químicos y otros materiales utilizados por los propios fabricantes nacionales. Un análisis de Sheng Lu, especialista en comercio textil y moda de la Universidad de Delaware, estimó que China aportó 38.3% de las importaciones textiles de México durante el primer trimestre de 2026, frente a una participación de 30.3% en 2018.

La cifra no contradice la caída de 21.4% registrada entre enero y mayo. Una mide el cambio anual reciente en el valor importado desde China; la otra observa la participación del país asiático dentro del abastecimiento mexicano a lo largo de varios años. Las importaciones chinas pueden disminuir y, al mismo tiempo, conservar una cuota elevada si las compras procedentes de Estados Unidos o de otros mercados también caen. Es decir, México está importando menos productos textiles chinos, pero continúa dependiendo de China para abastecer distintos eslabones de su cadena.

Impacto en empresas como Liverpool

Entre las empresas que cotizan en bolsa, Liverpool es una de las más relacionadas con el desempeño del sector, debido a que una parte importante de sus ingresos proviene de la venta de ropa en sus tiendas departamentales, Suburbia y otras marcas operadas por el grupo. Méndez explicó que la compañía ha conseguido ganar participación mediante una rotación eficiente de inventarios por temporada y la diversificación hacia electrónicos, muebles y otros productos.

Liverpool y otras cadenas físicas también pueden aprovechar la tendencia de “gratificación inmediata”, en la que los consumidores prefieren recibir el producto en el momento de la compra en lugar de esperar la entrega de una plataforma digital. Sin embargo, esta ventaja pierde fuerza cuando disminuye el tráfico en las tiendas. “Con un consumidor cauteloso, el tráfico en tienda disminuye”, advirtió Méndez.

El desempeño de las cadenas comerciales, por tanto, no depende únicamente de que las prendas asiáticas paguen aranceles más altos. También está relacionado con el empleo, el ingreso disponible, la confianza y la disposición de los hogares para realizar compras no esenciales.

Aranceles no crean productividad

La disminución de 21.4% en las importaciones textiles desde China confirma que las medidas están modificando el flujo comercial. Pero la caída simultánea de la producción nacional impide afirmar que la estrategia ya esté reactivando a la industria. Los aranceles pueden dar a las empresas mexicanas un periodo de protección frente a mercancías vendidas a precios difíciles de igualar. No crean por sí solos fábricas, proveedores, tecnología, crédito, trabajadores capacitados ni compradores.

El gobierno ha acompañado la protección comercial con un plan de impulso para los sectores textil y del calzado que contempla digitalización, capacitación y acceso a financiamiento. La Secretaría de Economía y BBVA anunciaron una bolsa de hasta 120,000 millones de pesos en garantías con Nacional Financiera para capital de trabajo y modernización, dirigida a una actividad en la que más de 85% de las unidades productivas son micro, pequeñas y medianas empresas.