El equipo infantil Leyendas Obeliz, originario de Tijuana, se encuentra varado en Colombia después del terremoto de magnitud 7.4 que sacudió al país. El grupo, conformado por 12 futbolistas infantiles, entrenadores y familiares, suma 37 personas que intentan encontrar una ruta segura para regresar a México. El sismo ocurrió apenas un día después de que el equipo conquistara el International Kids Futsal en la ciudad de Armenia.
Del festejo al sismo: la pesadilla de Leyendas Obeliz
El terremoto sorprendió a los integrantes del equipo alrededor de las 6:30 horas, cuando algunos se encontraban hospedados hasta en el piso 17 del hotel. José Luis Domínguez, padre de uno de los jugadores, relató que la evacuación fue inmediata: “No quería quedar atrapado aquí. Como dos horas después pudimos sacar los documentos”.
El epicentro del sismo se localizó en San José del Palmar, a unas dos horas y media por carretera de Armenia. Las consecuencias del movimiento telúrico complicaron la movilidad en la zona, con vialidades cerradas, derrumbes y restricciones a la circulación, lo que obliga a los mexicanos a buscar alternativas para trasladarse a Bogotá.
Ruta incierta hacia Bogotá
El principal desafío para Leyendas Obeliz es llegar a Bogotá, desde donde podrían encontrar vuelos internacionales para volver a México. El recorrido entre Armenia y Bogotá normalmente toma unas seis horas en autobús, pero las afectaciones por el terremoto podrían extender el viaje hasta entre 12 y 15 horas. Algunos tramos solo permiten el paso intermitente de vehículos.
El grupo ya estableció contacto con la Embajada de México en Colombia, aunque las autoridades diplomáticas también atienden a otros connacionales afectados por la emergencia. La situación en las carreteras no ofrece muchas alternativas, lo que mantiene a los 37 mexicanos a la espera de una ruta segura.
Apoyo para gastos inesperados
Los familiares y responsables del equipo también buscan apoyo económico, ya que la permanencia forzada en Colombia implica gastos de hospedaje, alimentación y transporte no contemplados. José Luis Domínguez explicó: “Más que nada es por el tiempo extra que vamos a estar, queremos movernos lo más rápido que se pueda”.
Otro equipo tijuanense, Pumas Baja, participó en el mismo torneo, pero logró salir previamente de la zona y llegar a Bogotá. Para Leyendas Obeliz, la celebración del campeonato se transformó en una situación de emergencia. Los 12 pequeños campeones y sus acompañantes permanecen a la espera de encontrar una ruta que les permita salir de Colombia y volver a México, mientras las consecuencias del terremoto mantienen complicados los traslados terrestres.



