Una encuesta conjunta del Centro de Investigaciones Pew y CNN revela que el 32% de los demócratas registrados en Estados Unidos se identifica actualmente con el socialismo democrático, un aumento significativo que refleja un cambio en la base del partido de cara a las elecciones intermedias de noviembre de 2026. Este porcentaje, que hace apenas un año era considerado marginal, ahora representa a uno de cada tres votantes demócratas.
Crecimiento del socialismo democrático en el Partido Demócrata
El sondeo, realizado entre más de 5,000 electores demócratas, muestra que la identificación con los Socialistas Democráticos de Estados Unidos (DSA, por sus siglas en inglés) se ha duplicado desde 2022. El impulso proviene principalmente de votantes menores de 35 años, que constituyen casi el 50% de los simpatizantes del movimiento. “Es una tendencia generacional”, señala el informe de Pew. “Los jóvenes demócratas ven en el socialismo democrático una respuesta a la desigualdad económica y la crisis de vivienda”.
Candidaturas emergentes
El avance electoral de esta corriente se materializa en varias contiendas clave. Tras el triunfo de Zohran Mandani como alcalde de Nueva York en 2025, otros candidatos demócratas alineados con el DSA han ganado primarias: Brad Lander, Claire Valdez y Darializa Ávila Chevalier se proyectan como fuertes contendientes para la Cámara de Representantes. En Colorado, Melat Kiros y Julie González encabezan las encuestas para escaños legislativos estatales. En Los Ángeles, la socialista Nythia Raman disputa la candidatura a la alcaldía contra la actual alcaldesa Karen Bass. Además, Francesca Hong, una joven activista, compite por la gobernación de Wisconsin en las primarias del 11 de agosto, mientras la congresista Alexandria Ocasio-Cortez es mencionada como posible candidata presidencial para 2028.
Apoyo juvenil y de minorías
Sin embargo, el respaldo no es uniforme entre todos los grupos demográficos. Según la encuesta de Pew y CNN, solo dos de cada diez latinos se identifican con el socialismo democrático, el porcentaje más bajo entre las minorías étnicas. En contraste, los afroamericanos muestran un apoyo del 38%, y los asiático-americanos del 35%. “La comunidad latina tiende a ser más moderada en temas económicos”, explicó un analista político consultado por CNN. “Aunque respaldan políticas progresistas como la reforma migratoria, se muestran escépticos ante etiquetas ideológicas”.
Oposición desde la administración Trump
El ascenso del socialismo democrático ha provocado reacciones del gobierno federal. El presidente Donald Trump dedicó su discurso del 4 de julio, con motivo del 250 aniversario de la independencia, a atacar al comunismo, sin mencionar explícitamente al DSA. El secretario de Estado, Marco Rubio, encabezó una cruzada internacional contra lo que denominó “izquierda radical”, buscando coordinar esfuerzos con gobiernos conservadores para frenar la influencia de movimientos socialistas en América Latina y Europa. No obstante, ni la Casa Blanca ni el Departamento de Estado han presentado propuestas legislativas concretas para contrarrestar el crecimiento del DSA a nivel local.
Plataforma común
Los candidatos socialistas democráticos coinciden en una plataforma de cinco puntos: oposición al financiamiento corporativo de campañas electorales, rechazo a la ayuda militar a Israel, promoción de vivienda asequible, implementación de un sistema de salud universal, y fin a las redadas del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE). Esta agenda ha generado preocupación entre demócratas tradicionales, cuyas campañas dependen de donaciones de grandes corporaciones y grupos de interés. “El movimiento no solo es una amenaza electoral, sino una crisis existencial para el establishment”, escribió el columnista John Harwood en The New York Times.
Con las elecciones intermedias a la vuelta de la esquina, el DSA busca consolidar su influencia. Más de 40 candidatos respaldados por la organización competirán en noviembre, y al menos una docena tienen posibilidades reales de ganar, según estimaciones de la propia agrupación. La encuesta de Pew y CNN sugiere que, de mantenerse la tendencia, el socialismo democrático podría convertirse en la corriente mayoritaria dentro del Partido Demócrata para 2028.



