El régimen iraní lanzó una nueva advertencia este fin de semana ante las amenazas militares del presidente estadounidense Donald Trump. El ministro de Asuntos Exteriores de Irán, Abbas Araqchi, afirmó que su país responderá con firmeza a cualquier "acción temeraria" de Estados Unidos, y dejó claro que no tolerará ataques contra su territorio. Las declaraciones se produjeron apenas unas horas después de que el Ejército de Kuwait informara que destruyó drones hostiles lanzados por Irán contra varias instalaciones vitales del emirato.
En una serie de conversaciones telefónicas sostenidas el sábado con altos cargos de Turquía, Pakistán y Arabia Saudita, Araqchi transmitió el mensaje de que Irán está preparado para dar una "respuesta proporcionada" a cualquier agresión. Según la cuenta de Telegram del ministro, en las llamadas con el jefe del Ejército de Pakistán, mariscal de campo Asim Munir, y con el ministro de Asuntos Exteriores turco, Hakan Fidan, se abordaron las consecuencias de las "acciones desestabilizadoras" de Washington y el riesgo de un aumento de la inseguridad regional.
Posteriormente, Araqchi conversó con el ministro de Asuntos Exteriores saudí, príncipe Faisal bin Farhan, a quien advirtió que cualquier ataque perpetrado por Estados Unidos e Israel, o que cuente con la participación de países de la región, recibiría una respuesta proporcional por parte de Teherán.
Advertencia de ataques a yacimientos de petróleo y gas
La amenaza no se limitó a lo dicho por el canciller. El medio Nournews, afiliado al Consejo Supremo de Seguridad Nacional de Irán, aseguró el sábado que si Estados Unidos ataca la infraestructura energética iraní, las represalias alcanzarían los yacimientos petroleros de Arabia Saudita y los Emiratos Árabes Unidos, así como los yacimientos de gas de Qatar e Israel. "Todo quedará reducido a cenizas", advirtió el medio, en una clara señal de que el conflicto podría ampliarse a toda la región del Golfo.
La advertencia llega en un momento de máxima tensión. El viernes, durante una reunión del Consejo de Ministros en la residencia presidencial de Camp David, Trump dijo que aún confiaba en que los negociadores estadounidenses —su yerno Jared Kushner, el enviado especial Steve Witkoff y el secretario de Estado Marco Rubio— pudieran alcanzar un acuerdo con Irán. Sin embargo, también expresó su desconfianza hacia el régimen de Teherán, al que acusó de "incumplir su palabra con demasiada frecuencia". "Les daría una lección", amenazó el mandatario, sin precisar el alcance de una posible acción militar.
El conflicto estalló con ataques de fuerzas estadounidenses e israelíes contra Irán el pasado 28 de febrero. Desde entonces, los precios del petróleo se mantienen elevados. Trump ha justificado los costos adicionales del combustible por el objetivo de impedir que Irán desarrolle armas nucleares, pero las dificultades económicas han intensificado la presión política para buscar una salida a la guerra.
Efectos en el petróleo y el estrecho de Ormuz
El impacto ya se refleja en los mercados. Los futuros del crudo Brent de referencia subieron un 24% durante julio, y los analistas consultados por Reuters prevén que los precios continúen al alza durante el resto del año. La sola posibilidad de ataques iraníes ha disuadido a la mayor parte del tráfico marítimo que utiliza el estrecho de Ormuz, una vía crucial para el suministro energético mundial, lo que ha provocado una onda expansiva en la economía global.
A las preocupaciones del sector energético se suma la creciente actividad de los hutíes de Yemen, aliados de Irán, que han comenzado a amenazar el estrecho de Bab el-Mandeb, en el extremo opuesto del mar Rojo respecto al canal de Suez. Esa ruta es clave para las exportaciones de crudo saudí, y cualquier interrupción podría encarecer aún más el petróleo.
Incidentes en Kuwait y Omán
El sábado, el Ejército de Kuwait reportó el ataque a instalaciones gubernamentales en el norte del país y a una propiedad civil en la isla de Bubiyan. La caída de metralla causó daños materiales, aunque no se registraron víctimas. Las autoridades kuwaitíes atribuyeron el ataque a drones hostiles lanzados por Irán, que fueron interceptados y destruidos.
En paralelo, el Servicio de Operaciones de Comercio Marítimo del Reino Unido informó de dos incidentes frente a las costas de Omán. En uno de ellos, un petrolero fue alcanzado por un proyectil desconocido que dañó la sala de máquinas. En el segundo, el capitán de otro petrolero observó una gran salpicadura y una explosión cerca del buque, sin que se reportaran daños. Estos hechos reflejan el riesgo que enfrenta la navegación en una de las zonas más estratégicas del planeta.
Mientras la comunidad internacional observa con atención, la combinación de amenazas cruzadas y ataques en el Golfo mantiene la región al borde de una escalada mayor. Irán advierte que cualquier error de cálculo tendrá consecuencias en toda la cadena energética mundial, y Washington insiste en que no permitirá que Teherán cruce la línea nuclear. La pregunta ahora es si la diplomacia logrará imponerse antes de que el conflicto se extienda definitivamente.



