El Servicio Federal de Seguridad (FSB) de Rusia ha emitido una orden de búsqueda internacional contra Pavel Durov, fundador de la aplicación de mensajería Telegram, bajo la acusación de complicidad en terrorismo. Moscú sostiene que la plataforma fue utilizada por los servicios de inteligencia ucranianos para reclutar a jóvenes rusos en actividades de sabotaje contra infraestructuras y fuerzas de seguridad.
Los cargos contra Durov
Durov, nacido en Rusia y con pasaportes de Francia y Emiratos Árabes Unidos, enfrenta procesos judiciales en Europa desde 2024, cuando fue detenido en París e imputado por no actuar contra la difusión de contenidos criminales en su plataforma. La justicia francesa le prohibió salir del país sin autorización y le impuso una fianza de cinco millones de euros, aunque posteriormente obtuvo flexibilizaciones que le permitieron establecerse en Dubái y trasladarse a Georgia.
El papel de Telegram y el bot Leo Match
En Rusia, Telegram es una de las aplicaciones más utilizadas, incluso por el Kremlin, ministerios y fuerzas de seguridad, lo que hace más significativa la acusación. El FSB afirma que la plataforma no eliminó el bot Leo Match, presuntamente usado por agentes ucranianos para contactar a jóvenes rusos y chantajearlos. Según el comunicado del FSB, desde julio de 2025 han sido detenidas 46 personas de entre 12 y 22 años por ataques contra fuerzas de seguridad e infraestructuras, en los que se habría utilizado la aplicación para coordinar las acciones.
Contexto de la guerra y restricciones digitales
La ofensiva rusa en Ucrania, iniciada en 2022, ha venido acompañada de restricciones digitales sin precedentes, que afectan también a aplicaciones como WhatsApp. En este contexto, la figura de Durov, defensor de la confidencialidad en internet y crítico de la moderación de contenidos, se ha convertido en un punto de fricción entre gobiernos y plataformas tecnológicas. La orden internacional emitida por Rusia se suma a los problemas legales de Durov en Europa y refleja la creciente tensión entre el Estado ruso y las plataformas que garantizan privacidad en las comunicaciones.
La situación legal de Durov en Europa
Durov, quien abandonó Rusia en 2014 tras negarse a entregar datos de usuarios a las autoridades, tiene un historial de enfrentamientos con gobiernos que buscan controlar el cifrado. En Francia, el fundador de Telegram está bajo supervisión judicial y debe cumplir con las condiciones impuestas por la justicia, que incluyen la prohibición de salir del país sin autorización. Sin embargo, ha logrado cierto margen de movimiento, como su residencia en Dubái y su viaje a Georgia, lo que complica la ejecución de la orden rusa.
Con información de AFP.



