Rezago en tratamiento de aguas en Guadalajara: plantas subutilizadas agravan contaminación del río Santiago
Rezago en tratamiento de aguas en Guadalajara agrava contaminación

Rezago en tratamiento de aguas en Guadalajara: plantas subutilizadas agravan contaminación del río Santiago

El tratamiento de aguas residuales en la Zona Metropolitana de Guadalajara enfrenta un severo rezago, con infraestructura existente que no se aprovecha plenamente, agravando la contaminación del río Santiago, considerado uno de los cauces más contaminados de México. Según datos de la Comisión Estatal del Agua, de las 26 plantas de tratamiento de aguas residuales (PTAR) instaladas en la región, la capacidad efectiva de saneamiento alcanza apenas el 51%, revelando una crisis en la gestión hídrica.

Infraestructura subutilizada y falta de colectores

Carlos Ornelas, académico de la Universidad Panamericana, explica que el problema no radica en la inactividad de las instalaciones, sino en la subutilización de infraestructura estratégica, combinada con una falta crítica de colectores para conducir el agua residual hacia las plantas. "No tenemos suficientes colectores para llevar el agua a las plantas que ya existen", señala Ornelas, destacando que esta deficiencia limita el saneamiento ambiental.

Un ejemplo claro es la Planta de Tratamiento de Aguas Residuales Agua Prieta, inaugurada en 2014 por el entonces presidente Enrique Peña Nieto con una inversión cercana a los tres mil millones de pesos. Esta instalación, diseñada para procesar descargas del norte de la ciudad, trata solo la mitad de su capacidad instalada. De manera similar, la Planta de Tratamiento de Aguas Residuales de El Ahogado, ubicada al sur de la metrópoli y cuya ampliación concluyó en octubre de 2024 con recursos superiores a mil 064 millones de pesos, procesa apenas mil 104 litros por segundo, pese a contar con capacidad para tratar hasta tres mil 250 litros por segundo.

Impacto ambiental y usos alternativos del agua tratada

La relevancia de estas plantas es crucial, ya que sus descargas tratadas terminan en el río Santiago. Su funcionamiento parcial limita los avances en el saneamiento de este cauce, perpetuando problemas de salud pública y ecológicos. Actualmente, cada planta cumple funciones específicas pero limitadas:

  • En Agua Prieta, parte del agua tratada se destina principalmente a la generación de energía eléctrica, debido a las restricciones para su reúso derivadas de su ubicación geográfica.
  • En El Ahogado, una proporción del agua tratada se entrega a industrias en la zona de El Salto, con el objetivo de reducir la extracción de acuíferos cercanos.
  • El resto de las plantas en la metrópoli realiza saneamiento básico, con agua tratada reutilizada para riego de áreas verdes, parques o campos de golf, aunque su destino principal sigue siendo la descarga en canales que desembocan en el río Santiago.

Obstáculos operativos y planes de rehabilitación

Especialistas advierten que uno de los principales obstáculos para la operación de las PTAR es el elevado costo de mantenimiento. Con frecuencia, los municipios dejan de operar estas instalaciones una vez que son construidas por el Estado o la Federación, exacerbando el rezago. Datos de la Comisión Estatal del Agua indican que, hasta enero pasado, existían 235 plantas de tratamiento en Jalisco, de las cuales 84 no estaban en funcionamiento, confirmando la gravedad del problema.

Ante este panorama, la Secretaría de Gestión Integral del Agua de Jalisco y la Comisión anunciaron una inversión de 129 millones de pesos para rehabilitar plantas, reconvertir sistemas energéticos y adecuar colectores. Esta iniciativa busca reducir hasta en 50% los costos eléctricos que enfrentan los municipios, promoviendo una operación más sostenible y eficiente. Sin embargo, la implementación efectiva de estos planes será clave para revertir el rezago y mitigar la contaminación en el río Santiago.