Evacuación masiva en el edificio Prisma del Poder Judicial por amenaza de bomba
Esta mañana, centenas de trabajadores y usuarios que se encontraban en el emblemático edificio "Prisma" del Poder Judicial de la Federación (PJF), ubicado en Avenida de los Insurgentes al sur de la Ciudad de México, fueron evacuados de manera preventiva debido a una amenaza de bomba recibida por vía telefónica.
Llamada anónima desata protocolo de seguridad
Fuentes judiciales confirmaron a medios nacionales que, durante la mañana de este martes, el inmueble de 14 pisos recibió una llamada anónima en la que se reportaba la presencia de un supuesto artefacto explosivo en las instalaciones. Hasta el momento, ninguna autoridad ha confirmado la autoría o procedencia de la amenaza, lo que mantiene en alerta a las corporaciones de seguridad.
Inmediatamente después de la alerta, se activaron los protocolos de emergencia y se procedió a la evacuación ordenada de todo el personal y visitantes que se encontraban dentro del complejo gubernamental.
Operativo de revisión exhaustiva
Para garantizar la seguridad de las personas, el edificio fue completamente desalojado para permitir el ingreso del personal especializado del Agrupamiento Zorros, perteneciente a la Secretaría de Seguridad Ciudadana de la Ciudad de México (SSCCDMX).
Los uniformados no solo apoyaron en la evacuación, sino que realizaron una revisión minuciosa en todas las áreas del inmueble, incluyendo:
- Oficinas administrativas y judiciales
- Estacionamientos subterráneos y de superficie
- Baños y áreas comunes
- Pasillos y escaleras de emergencia
- Zonas de acceso restringido
Resultados del operativo y normalización de actividades
Tras una búsqueda exhaustiva que duró aproximadamente 20 minutos, las autoridades confirmaron que no se localizó ningún objeto que pusiera en riesgo la integridad física de las personas. La SSCCDMX emitió un comunicado oficial señalando que, una vez descartada la amenaza, se organizó el reingreso seguro de todos los trabajadores.
Las fuentes consultadas indicaron que, para el cierre de esta edición, las actividades en el edificio Prisma ya se habían normalizado completamente, y los empleados judiciales retomaron sus labores habituales sin mayores incidentes.
Este evento pone en evidencia la vulnerabilidad de las instituciones gubernamentales ante amenazas anónimas, así como la importancia de contar con protocolos de seguridad eficientes y personal capacitado para responder ante situaciones de emergencia que puedan comprometer la seguridad pública.