Fugas de gas en la Ciudad de México: Un peligro latente con doble impacto
Las fugas de gas doméstico en la Ciudad de México se han convertido en una amenaza de doble impacto para sus habitantes. Por un lado, representan un riesgo constante de explosiones y flamazos, y por otro, contribuyen significativamente a la crisis de mala calidad del aire que afecta al Valle de México. Este problema no solo pone en peligro vidas y propiedades, sino que también alimenta la generación de Compuestos Orgánicos Volátiles (COV), precursores clave en la formación de ozono, un gas que desencadena contingencias ambientales.
Los daños inmediatos: Explosiones y heridos
El Heroico Cuerpo de Bomberos de la Ciudad de México (HCB) atiende en promedio 30 servicios diarios relacionados con fugas en instalaciones fijas, cilindros y tanques estacionarios. De estos incidentes, al menos dos escalan a emergencias de mayor gravedad cada día. Un ejemplo reciente ocurrió el domingo 22 de febrero en la colonia Corpus Christi, alcaldía Álvaro Obregón, donde un flamazo dejó a un adulto mayor con quemaduras de primer y segundo grado, dañó la cristalería de tres departamentos aledaños y provocó una crisis nerviosa en una mujer adulta mayor que requirió atención paramédica.
Según la Secretaría de Gestión Integral de Riesgos y Protección Civil (SGIRPC), la deflagración fue causada por la acumulación de gas LP dentro del departamento. Casos más graves, como una explosión en enero en la colonia Paseos de Taxqueña, Coyoacán, comprometieron la estructura de un edificio, dejando personas lesionadas y damnificadas, con una rehabilitación estimada en más de seis meses.
Impacto al medio ambiente: Contribución a la contaminación
Más allá del riesgo inmediato de incendios, las fugas domésticas de gas tienen un efecto profundo en el medio ambiente. Clasificadas como Fuentes de Área, generan el 64% de los COV producidos en la Zona Metropolitana del Valle de México (ZMVM), superando ampliamente el 26% aportado por los automóviles. De acuerdo con el Inventario de Emisiones 2023, las fugas de gas LP son responsables del 19% de estos compuestos, mientras que el uso de solventes y productos de limpieza contribuye con un 38%.
Juan Manuel Pérez, director del HCB, destacó que "dentro de las estadísticas en la contaminación, las fugas de gas forman parte importante". En lo que va de 2026, el Valle de México ya ha registrado cuatro contingencias ambientales, tres de ellas detonadas por ozono, un gas que daña directamente las vías aéreas y el sistema respiratorio de la población al inhalar partículas nocivas.
Estrategias de prevención: Programas para reducir riesgos
Para combatir este problema, el HCB está implementando dos programas preventivos clave. El primero consiste en revisiones domiciliarias, donde brigadas de bomberos visitan entre 40 y 50 hogares diariamente para inspeccionar instalaciones y emitir recomendaciones técnicas. Pérez explicó: "Estamos revisando en promedio de 40 a 50 hogares todos los días para revisar todas las instalaciones, evitar justamente, ese es nuestro objetivo, es que disminuya la incidencia del gas, que es nuestra emergencia número uno".
El segundo programa es una alianza con la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM) Azcapotzalco para capacitar a la primera generación de instaladores de gas y electricidad certificados. Pérez subrayó: "Se están sentando precedentes a nivel nacional, estamos haciendo con la Universidad Autónoma Metropolitana en Azcapotzalco, para sacar nuestra primera generación de personas instaladores de gas y de electricidad, pero certificados junto con la universidad, y así vamos a tener nuestro primer padrón de instaladores certificados, primer padrón que hay en la ciudad y, por supuesto, en México".
Datos clave sobre el problema
- 30 servicios diarios atienden los bomberos por fugas en instalaciones de gas.
- 64% de los COV que se producen en la Zona Metropolitana son de Fuentes de Área, en las que están clasificadas las fugas.
- 26% de los COV provienen de los automóviles.
En resumen, las fugas de gas en la CDMX representan un desafío urgente que requiere atención continua y esfuerzos coordinados para proteger tanto la seguridad pública como la salud ambiental de la ciudad.
