Madres por violación en Sudán: maternidad forzada en guerra
Madres por violación en Sudán: maternidad forzada en guerra

La guerra en Sudán ha dejado miles de historias marcadas por la violencia sexual, embarazos forzados y rechazo social. Mujeres sobrevivientes de violación relataron cómo enfrentan la maternidad en medio del conflicto armado entre el ejército sudanés y las Fuerzas de Apoyo Rápido (RSF).

Violencia sexual como arma de guerra

Expertos y representantes de la ONU denunciaron que las violaciones son utilizadas como arma de guerra en Sudán. La relatora especial de Naciones Unidas, Reem Alsalem, afirmó que la violencia sexual busca destruir comunidades enteras y modificar su composición social. "La violación se utiliza como arma de guerra, dominio, destrucción y genocidio", declaró.

De acuerdo con autoridades sudanesas y organismos internacionales, miles de mujeres habrían sido víctimas de abusos sexuales durante los enfrentamientos armados.

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Mujeres enfrentan rechazo y abandono

Muchas sobrevivientes aseguraron haber sido rechazadas por sus propias familias o comunidades después de quedar embarazadas. La vergüenza y el estigma social provocaron que numerosos casos no sean denunciados y que abortos o adopciones ocurran fuera de cualquier registro oficial. "Las familias han abandonado a sus hijas, los maridos se han divorciado de sus esposas", señaló Alsalem.

En algunos casos, mujeres intentaron practicarse abortos inseguros debido al miedo o la presión social.

Darfur, epicentro de la violencia

En regiones como Darfur, organizaciones internacionales documentaron ataques masivos, asesinatos y campañas de violación sistemática contra grupos étnicos no árabes. Hayat, una joven de 20 años, relató que fue violada mientras huía del campo de refugiados de Zamzam junto a miles de desplazados. "Solo quiero un futuro mejor para él. No quiero que crezca como nosotros", expresó sobre su hijo.

Otra sobreviviente, Rawia, de 17 años, quedó embarazada tras ser atacada por combatientes mientras escapaba de El Fasher.

Crisis humanitaria y futuro incierto

Las mujeres también enfrentan dificultades para registrar legalmente a sus hijos, lo que impide acceso a servicios médicos, educación y apoyos sociales. La representante de la ONU en Sudán, Denise Brown, advirtió que el problema tendrá consecuencias a largo plazo para las familias y comunidades afectadas. "¿Cuál va a ser el estatus legal de estos niños?", cuestionó.

Mientras tanto, muchas madres intentan reconstruir sus vidas en medio de la guerra, el desplazamiento y el trauma. Nesma, una joven de 26 años que fue violada por tres combatientes paramilitares mientras intentaba recuperar documentos personales en Jartum, aseguró que ahora su prioridad es conseguir trabajo y darle una vida digna a su hijo. "Él se merece una buena vida", afirmó mientras el pequeño intentaba dar sus primeros pasos.

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