Un año tras el hallazgo del rancho Izaguirre: poco ha cambiado en la crisis de desapariciones en México
Rancho Izaguirre: un año después, pocos cambios en desapariciones

El rancho Izaguirre: un año de promesas incumplidas en la crisis de desapariciones

El descubrimiento de más de mil ochocientas prendas, incluyendo ropa, zapatos, bolsas y otros enseres, en el rancho Izaguirre en Teuchitlán, Jalisco, realizado por el colectivo Guerreros Buscadores de Jalisco hace casi un año, sacudió profundamente la conciencia nacional. Este hallazgo expuso al mundo la grave crisis de desaparición de personas que atraviesa México, revelando no solo un campo de reclutamiento forzado, sino también indicios de un centro de exterminio con restos óseos y hornos crematorios artesanales.

Impacto mediático y respuesta gubernamental

Las imágenes difundidas en tiempo real durante los primeros días de marzo de 2025, que mostraban pilas de zapatos y prendas amontonadas, evocaron comparaciones con campos de exterminio históricos y obligaron a muchos mexicanos a confrontar el dolor cotidiano de miles de familias. Este impacto mediático convirtió la situación en una crisis política para el gobierno de la presidenta Claudia Sheinbaum, quien, tras meses de inacción, instruyó a su secretaria de Gobernación, Rosa Icela Rodríguez, a reunirse con colectivos de buscadores.

De esos encuentros surgieron compromisos para reformar leyes y mejorar protocolos de búsqueda. Sin embargo, en declaraciones recientes, Sheinbaum afirmó que a partir del hallazgo se cambió el modelo de atención, destacando medidas como la apertura inmediata de carpetas de investigación y el fortalecimiento de sistemas de alerta en aeropuertos y puertos.

Cuestionamientos de las familias buscadoras

Las familias organizadas y defensores de derechos humanos han expresado escepticismo ante estas afirmaciones. Indira Navarro, del colectivo Guerreros Buscadores, denunció que la investigación de la Fiscalía General de la República (FGR) sobre el rancho Izaguirre está detenida, con más esfuerzo en negar evidencias que en esclarecer los hechos. Aunque se detuvo a presuntos responsables como José Gregorio “N” y el exalcalde José Ascensión Murguía Santiago, los avances son limitados.

Además, Sheinbaum minimizó el papel del Estado al sugerir que la mayoría de las desapariciones están vinculadas al crimen organizado, ignorando casos documentados de participación policial en Jalisco. El Centro de Derechos Humanos Miguel Agustín Pro Juárez criticó esta postura, señalando que la responsabilidad estatal incluye aquiescencia y falta de investigación efectiva.

Conclusión: una crisis persistente

A un año del hallazgo, poco ha cambiado en materia de desapariciones en México. Las promesas gubernamentales contrastan con la realidad de investigaciones estancadas y una victimización continua de las familias. La tragedia del rancho Izaguirre sigue siendo un recordatorio sombrío de la urgencia de acciones concretas y transparentes para abordar esta crisis humanitaria.