Familiares toman caseta de Tepozotlán, Edomex, por desaparición de tres jóvenes
Toman caseta en Edomex por jóvenes desaparecidos

Familiares toman caseta de Tepozotlán en protesta por desaparición de tres jóvenes

La desesperación y la angustia se apoderaron de los familiares y amigos de tres jóvenes desaparecidos en el municipio de Tepozotlán, Estado de México, lo que los llevó a tomar la caseta de cobro en la autopista México-Querétaro este 25 de febrero. Adrián Hernández, de 15 años; Jimena Sánchez, de 18; y Brenda Aguilar, de 21 años, son los nombres que hoy resuenan en una lucha por justicia y respuestas ante la inacción de las autoridades.

Brenda Aguilar: una desaparición en camino al trabajo

Brenda Aguilar, de 21 años, salió de su casa la semana pasada con destino a su trabajo en el Sanatorio Anita, ubicado en Tepozotlán, pero nunca llegó a su destino. Su padre, Antonio Aguilar, relató con voz entrecortada los esfuerzos desesperados por encontrarla: "Hemos hecho un trabajo muy grande entre familiares, vecinos y amigos, revisando cámaras de seguridad. En un tramo con terreno baldío por donde debía pasar, observamos vehículos sospechosos: una camioneta tipo Jeep y una cuatrimoto, que coinciden en el horario de su desaparición". La búsqueda ha sido infructuosa, y la falta de avances ha incrementado la frustración.

Jimena Sánchez: última vista en su comunidad

Por otro lado, Jimena Sánchez fue vista por última vez el 21 de febrero cuando salió de su hogar en la comunidad de Jagüey, Tepozotlán. Su padre, Valentín Sánchez, narró: "Ella estaba en casa haciendo quehacer y, a las dos de la tarde, abre el zaguán y se sale. Las cámaras de video muestran que va caminando hacia afuera, pero desconocemos su rumbo". La incertidumbre sobre su paradero ha sumido a la familia en un profundo dolor, agravado por la lentitud de las investigaciones.

Adrián Hernández: una búsqueda que se prolonga desde junio

La situación de Adrián Hernández es aún más desgarradora, ya que su familia lo busca desde junio del año pasado, cuando salió de su domicilio en Santa María Tianguistenco con dirección a Tepozotlán. Su madre, Estela, expresó su desesperación: "Las autoridades, en el Ministerio Público, nada más dan vueltas y no se sabe nada. Al principio les llevé pruebas, pero no veo resultados de mi niño". La falta de respuestas ha erosionado la confianza en las instituciones, impulsando a los familiares a tomar medidas drásticas.

La toma de la caseta: un grito desesperado por ayuda

Ante la inacción de las autoridades, los familiares y amigos de los tres jóvenes decidieron apostarse en la caseta de Tepozotlán desde las dos de la tarde del 25 de febrero. Cerraron todas las plumas de cobro, permitiendo el paso solo en dos casetas donde levantaron las barreras para dar libre tránsito en ambos sentidos. Esta acción de protesta busca llamar la atención pública y exigir a las autoridades que intensifiquen la búsqueda de los desaparecidos. La manifestación ha paralizado parcialmente el tráfico en una de las principales vías del Estado de México, simbolizando el bloqueo emocional que viven estas familias.

La toma de la caseta no es solo un acto de desobediencia civil, sino un reflejo de la crisis de desapariciones que afecta a México, donde miles de casos quedan en la impunidad. Los familiares, unidos por el dolor, claman por justicia y piden que no se les ignore en su búsqueda desesperada. Mientras tanto, la comunidad de Tepozotlán y alrededores sigue en vilo, esperando noticias que devuelvan la esperanza a estos hogares destrozados.