Brasil enfrenta tragedia climática con 55 fallecidos por inundaciones
Con el temor latente por el regreso de las precipitaciones y en medio de nuevas evacuaciones forzosas, los equipos de rescate y vecinos afectados retomaron este jueves la búsqueda de 13 personas desaparecidas en el sureste de Brasil, donde el balance de víctimas mortales ya alcanza las 55 debido a un feroz temporal sin precedentes.
Lluvias extremas agravan la emergencia
Las condiciones meteorológicas desatadas el lunes en el estado de Minas Gerais, caracterizadas por cantidades inusitadas de agua, provocaron inundaciones catastróficas, derrumbes de estructuras y deslizamientos de tierra que sepultaron a decenas de personas en los municipios de Juiz de Fora y Ubá. Más de 5,000 habitantes se vieron obligados a abandonar sus hogares en la región, enfrentando una situación humanitaria crítica.
En la noche del miércoles, la alarma volvió a sonar cuando nuevas precipitaciones anegaron calles y causaron más deslizamientos de tierra. Las autoridades meteorológicas prevén que las lluvias continuarán hasta el fin de semana, complicando aún más las labores de rescate y aumentando el riesgo para las comunidades afectadas.
Testimonios de terror y desesperación
"Llovió muchísimo, el barranco colapsó completamente y la defensa civil nos ordenó evacuar de inmediato", relató a la AFP Luiz Otávio Souza, un promotor de ventas de 35 años que tuvo que abandonar su vivienda y cuyo sobrino permanece desaparecido. "Toda la comunidad está en pánico, amigos y familiares nos preguntan constantemente cómo estamos, esto parece una película de terror", agregó entre llantos este residente del Parque Burnier, uno de los barrios más devastados de Juiz de Fora, donde se registran 12 muertos y ocho desaparecidos.
En el barrio Tres Moinhos, tres casas quedaron completamente sepultadas por deslizamientos durante la madrugada, después de que sus habitantes fueran evacuados preventivamente. Varios vecinos que habían abandonado sus hogares regresaron este jueves al área para intentar recuperar muebles, electrodomésticos, colchones e incluso mascotas que habían dejado atrás en la huida precipitada.
Datos meteorológicos alarmantes
Juiz de Fora registró, entre el domingo y el martes, un acumulado de lluvia de 229.9 milímetros. Solo en febrero, el volumen total hasta el martes alcanzó los 579 milímetros, lo que representa un 240% por encima del promedio histórico para este mes, según datos oficiales del Instituto Nacional de Meteorología.
"Todos estos fenómenos meteorológicos extremos siempre han ocurrido, pero ahora, con el calentamiento global acelerado, la atmósfera contiene mucha más energía", explicó a la AFP el reconocido meteorólogo brasileño Carlos Nobre. "En este caso específico, se trató de precipitaciones asociadas a un sistema de frente frío que interactuó con un océano Atlántico anormalmente cálido. Esta combinación generó una evaporación masiva de agua, formando cumulonimbos que provocaron estos aguaceros devastadores", detalló el experto.
Contexto histórico y preocupación climática
Esta tragedia se suma a otros grandes desastres por inclemencias climáticas que ha sufrido Brasil en los últimos años, eventos que científicos asocian en múltiples casos a los efectos del cambio climático global. En 2024, unas inundaciones sin precedentes azotaron el sur del país, dejando más de 200 fallecidos y dos millones de habitantes afectados, en lo que se considera una de las peores catástrofes naturales en la historia brasileña.
La situación actual revive los traumáticos recuerdos de aquellas inundaciones históricas, mientras las comunidades del sureste luchan por recuperarse ante la persistente amenaza meteorológica y la creciente evidencia de que estos eventos extremos podrían volverse más frecuentes e intensos en el futuro.
