Víctimas de explosión en Pesquería, Nuevo León, denuncian abandono gubernamental
Las víctimas de la explosión ocurrida en Pesquería, Nuevo León, han denunciado un grave olvido por parte de las autoridades locales y estatales, quienes no han brindado el apoyo necesario tras el desastre. Este incidente, que causó daños materiales significativos y afectó a numerosas familias, ha dejado a los afectados en una situación de vulnerabilidad extrema, sin acceso a atención médica adecuada ni compensaciones económicas.
Falta de atención médica y secuelas persistentes
Muchas de las personas heridas durante la explosión reportan secuelas físicas y emocionales que no han sido atendidas de manera oportuna. Los servicios de salud locales se han visto desbordados, y las víctimas han tenido que recurrir a tratamientos privados, generando gastos adicionales que agravan su situación económica. Además, se han registrado casos de estrés postraumático y ansiedad entre los sobrevivientes, problemas que requieren intervención psicológica especializada.
Demandas de compensación y transparencia
Las familias afectadas exigen compensaciones justas por los daños a sus propiedades y la pérdida de bienes. Hasta el momento, no se ha establecido un mecanismo claro para evaluar y cubrir estos perjuicios, lo que ha generado desconfianza hacia las autoridades. Los residentes también piden mayor transparencia en las investigaciones sobre las causas de la explosión, temiendo que la negligencia o falta de regulación puedan haber contribuido al desastre.
Impacto en la comunidad y llamado a la acción
La explosión ha tenido un impacto profundo en la comunidad de Pesquería, alterando la vida cotidiana y generando un clima de inseguridad. Organizaciones civiles y defensores de derechos humanos han hecho un llamado a las autoridades para que implementen medidas de apoyo inmediato, incluyendo:
- Programas de asistencia médica y psicológica gratuita.
- Fondos de compensación para reparar viviendas y propiedades dañadas.
- Investigaciones exhaustivas para prevenir futuros incidentes.
Mientras tanto, las víctimas continúan luchando por recuperarse, esperando que su voz sea escuchada y que no caigan en el olvido.
