Cuba: Empresarios Privados Importan Gasolina para Evitar Colapso Energético
En un giro sin precedentes, el régimen cubano ha comenzado a permitir que pequeños empresarios importen combustible directamente, en un esfuerzo por evitar la parálisis total de la economía ante el colapso del sistema energético nacional. Esta medida, reportada por la agencia AFP el 2 de marzo de 2026, marca una nueva realidad donde dueños de negocios gestionan la compra de gasolina en el mercado internacional para mantener en funcionamiento sus generadores y vehículos logísticos.
Crisis Crece Tras Falta de Suministro de Venezuela y México
Históricamente, Cuba dependía del petróleo de Venezuela, pero la intervención de Estados Unidos y la inestabilidad política en Caracas han reducido los envíos a mínimos históricos. A esto se suma la decisión de México, donde Petróleos Mexicanos (Pemex) suspendió recientemente sus suministros de crudo, pese a un contrato abierto, tras años de envíos constantes que actuaron como un salvavidas para La Habana.
Ambos factores han obligado al régimen a buscar alternativas en el sector privado global, donde el combustible se paga a precios de mercado y en moneda dura. La situación se agrava bajo el peso del embargo estadounidense, aunque una amenaza de aranceles por parte de Washington no prosperó, permitiendo que pequeños cargamentos de proveedores independientes lleguen a puertos cubanos.
El Costo de la Supervivencia Privada
Esta apertura tiene efectos mixtos: por un lado, permite que sectores clave como el transporte de alimentos y servicios básicos sigan operando; por otro, genera una brecha económica insalvable. El combustible importado por privados se vende a precios que reflejan los costos logísticos y el riesgo de operar con Cuba, lo que dispara la inflación interna.
Un dueño de una empresa privada cubana, dedicado a la venta mayorista de alimentos, afirmó a AFP bajo anonimato que realizó la primera importación de un isotanque desde Estados Unidos. El contenedor llegó al puerto de El Mariel, a unos 50 kilómetros al oeste de La Habana, y ya fue transportado a la capital para su uso. "Ya lo puedo usar (...) Sin combustible no podemos funcionar", comentó el empresario, quien gestiona un próximo envío.
Según Oniel Díaz, consultor para el sector privado cubano, al menos un par de clientes de su empresa también han importado isotanques con combustible. Sin embargo, insistió en que no significa que todas las empresas privadas puedan recurrir a esta vía, debido a desafíos logísticos y financieros.
Esta medida, autorizada por primera vez en casi 70 años, subraya la severidad de la crisis energética que enfrenta Cuba, mientras el sector privado busca sobrevivir con divisas propias y logística independiente, en un contexto de monopolio roto de la estatal CUPET.
