Irán amenaza con atacar infraestructuras energéticas tras ultimátum de Trump
En un nuevo capítulo de la tensión bélica, Irán amenazó este domingo con atacar infraestructuras energéticas en Oriente Medio, respondiendo al ultimátum del expresidente estadounidense Donald Trump. Este había advertido que destruiría centrales eléctricas iraníes si no se reabre el estrecho de Ormuz en un plazo de 48 horas.
Intercambio de amenazas en el vigesimotercer día de guerra
Las amenazas recíprocas se producen en el vigesimotercer día del conflicto, desencadenado el 28 de febrero por la ofensiva conjunta de Estados Unidos e Israel contra Irán. Trump, en un mensaje en Truth Social, declaró: "Si no se reabre esta vía clave para el comercio mundial de hidrocarburos, Estados Unidos atacará y arrasará sus diversas CENTRALES ELÉCTRICAS, ¡EMPEZANDO POR LA MÁS GRANDE!". Irán replicó de inmediato, amenazando con atacar las infraestructuras energéticas, de tecnología de la información y de desalinización de agua de la región.
Impacto en la población civil y ataques en múltiples frentes
La incertidumbre se apodera de la población, como refleja Shiva, una habitante de Teherán de 31 años: "Lo único que sentimos en común en este periodo es la incertidumbre sobre el desenlace de la guerra. Todos hemos perdido nuestro trabajo, ya no tenemos ingresos y no sabemos cuánto tiempo podremos seguir así". En el sur de Israel, dos ataques de misiles iraníes dejaron más de un centenar de heridos el sábado, causando pánico en ciudades como Dimona y Arad. Franky, un joven de 17 años de Arad, relató: "Se oyó 'bum, bum', mi madre estaba gritando. Es aterrador... Esta ciudad nunca había vivido algo así".
Además, el movimiento libanés Hezbolá afirmó haber lanzado cohetes contra soldados israelíes en Misgav Am, mientras que un civil falleció en la frontera norte de Israel por un disparo desde Líbano. El ejército israelí, por su parte, anunció ataques "en el corazón de Teherán", sin proporcionar más detalles.
Preocupaciones nucleares y escalada regional
Irán justificó el ataque a Dimona, cerca de un centro de investigación nuclear israelí, como respuesta a un ataque "enemigo" contra su complejo nuclear en Natanz. Aunque Israel negó conocimiento de este incidente, atribuido por algunos medios a fuerzas estadunidenses, organizaciones como el Organismo Internacional de la Energía Atómica (OIEA) no detectaron niveles anormales de radiación. No obstante, el director del OIEA, Rafael Grossi, llamó a la moderación militar para evitar riesgos de accidente nuclear.
La contienda también alcanzó a Irak, donde ocho ataques nocturnos con cohetes y drones apuntaron a un centro diplomático y logístico estadunidense en Bagdad, según fuentes de seguridad iraquíes. Estos ataques, no reivindicados, son habituales desde el inicio de la guerra por parte de facciones armadas apoyadas por Irán.
Efectos en el suministro energético y precios
Irán busca desestabilizar el suministro mundial de hidrocarburos atacando a países del Golfo. El domingo, tres misiles balísticos apuntaron a la región de Riad, con uno interceptado y dos cayendo en zonas deshabitadas, según el Ministerio de Defensa saudita. Emiratos Árabes Unidos también reportó haber respondido a ataques iraníes.
El bloqueo del estrecho de Ormuz por parte de Teherán, una vía crucial para el comercio, agrava la escalada de precios del petróleo y el gas, disparados desde el inicio del conflicto. Cerca del estrecho, un "proyectil desconocido" estalló junto a un buque granelero en el Golfo, aunque la tripulación está a salvo, según la agencia marítima británica UKMTO.
Con información de AFP.



