Descubren en China los fósiles de pez óseo más antiguos del mundo
Hallan en China fósiles de pez óseo más antiguos del mundo

Revelan en China los fósiles de pez óseo más antiguos del planeta

Un equipo científico del Instituto de Paleontología de Vertebrados y Paleoantropología de la Academia China de Ciencias ha logrado un descubrimiento paleontológico trascendental: la identificación de los restos fósiles de pez óseo más antiguos conocidos hasta la fecha. Esta investigación, que ocupa la portada de la prestigiosa revista Nature, llena lo que los expertos describen como "un vacío importante" en la comprensión de las primeras etapas evolutivas de los osteíctios, el grupo que incluye a todos los peces óseos modernos.

Una década de trabajo que reescribe la historia evolutiva

Los investigadores, liderados por Min Zhu, Jing Lu y You-an Zhu, publican sus hallazgos después de más de diez años de intensos trabajos de campo y laboratorio en el suroeste de China. Los resultados se presentan en dos artículos científicos complementarios, cada uno dedicado a una especie primitiva distinta que arroja nueva luz sobre el origen de los vertebrados.

Los peces óseos constituyen el tronco principal del árbol de la vida de los vertebrados. Sus dos linajes supervivientes, los peces con aletas radiadas y los peces con aletas lobuladas, han conquistado nichos ecológicos tanto acuáticos como terrestres. De hecho, un linaje de peces con aletas lobuladas colonizó la tierra durante el período Devónico, dando origen a todos los tetrápodos, incluidos los seres humanos.

Eosteus chongqingensis: el pequeño gigante de 436 millones de años

En el primer artículo, los científicos describen un esqueleto articulado y casi completo recuperado del yacimiento de Chongqing, que data del Silúrico temprano, hace aproximadamente 436 millones de años. Bautizado como Eosteus chongqingensis, este espécimen representa el fósil de pez óseo completo más antiguo conocido a nivel mundial.

A pesar de medir solo 3 centímetros de longitud total, el fósil está excepcionalmente preservado, conservando todo el cuerpo desde la cabeza hasta la cola. Presenta un mosaico fascinante de rasgos primitivos y derivados:

  • Cuerpo aerodinámico y una única aleta dorsal que recuerda a los primeros peces con aletas radiadas.
  • Escamas especializadas conocidas como fulcros caudales.
  • Ausencia de lepidotriquias, las rayas óseas típicas de las aletas en peces óseos posteriores.

Este hallazgo demuestra de manera concluyente que el conjunto de características anatómicas básicas de los peces óseos evolucionó mucho antes de lo que se estimaba previamente, según destaca un comunicado oficial del instituto.

Megamastax amblyodus: el coloso del Silúrico superior

El segundo artículo se centra en Megamastax amblyodus, cuyos fósiles fueron descubiertos en la provincia de Yunnan y datan de hace unos 423 millones de años (Silúrico superior). Este espécimen era un auténtico gigante para su época, con más de un metro de longitud, lo que lo convierte en el vertebrado más grande conocido de ese período.

Mediante el uso de tomografía computada de alta resolución, los investigadores lograron reconstruir la anatomía craneal completa y la dentición de este imponente pez. Este análisis tecnológico permitió resolver un enigma paleontológico de medio siglo relacionado con el origen de sus distintivas placas dentales.

Implicaciones evolutivas y el papel crucial del sur de China

Los análisis filogenéticos realizados por el equipo situaron a ambas especies, Eosteus chongqingensis y Megamastax amblyodus, en el grupo troncal de los peces óseos. Esto representa la condición morfológica primitiva que existía antes de la gran separación evolutiva entre los linajes de peces con aletas radiadas y peces con aletas lobuladas.

En conjunto, estos descubrimientos avanzan significativamente la comprensión de las transformaciones anatómicas y adaptativas que dieron forma al linaje de los osteíctios. Además, los hallazgos consolidan la evidencia de que el sur de China fue la cuna de la evolución temprana de los vertebrados, un laboratorio natural donde se gestaron los primeros pasos de una historia que culminaría, millones de años después, con la aparición de la humanidad.